Castilla-La Mancha ha dado en los últimos veinte años un gran salto hacia el progreso, el desarrollo y el bienestar social gracias a la democracia, la libertad, la autonomía política y a Europa.
Para dar este salto ha sido necesario realizar un gran esfuerzo en materia de infraestructuras. El reto está ahora en aumentar las inversiones en I+D+i y en las tecnologías de la sociedad de la información para seguir manteniendo y mejorando la competitividad y la calidad de vida de los ciudadanos. En este apartado no se debe olvidar el esfuerzo en programas relacionados con la conciliación de la vida laboral, familiar y personal, el apoyo a la creación de empleo y ayudas a las personas para mejorar su formación y capacidades, así como la lucha contra cualquier tipo de discriminación o exclusión social, en sintonía con los objetivos de Lisboa.
Así mismo, nuestra región es líder en el ámbito de las fuentes de energía renovables y, a través de las ayudas europeas para el período 2007-2013, se profundizará todavía más en el desarrollo y utilización de estas energías, contribuyendo con ello a los objetivos de Gotemburgo.
Se seguirá avanzando en la ejecución de infraestructuras de tratamiento y distribución de aguas que permitan una gestión sostenible de los recursos hídricos contibuyendo a la protección de la biodiversidad y el medioambiente.
Le invitamos a conocer la aplicación de los Fondos Estructurales a la política de desarrollo regional en Castilla-La Mancha.
