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Gobierno regional | Información ambiental | Clima y cambio climático


Clima y cambio climático

¿Qué es el clima?

No debemos confundir el tiempo con el clima. El clima es la media del tiempo meteorológico que hace en una determinada zona durante un largo periodo. En el no sólo influye el número de horas de sol y su fuerza, las precipitaciones o los vientos, sino que el clima es el resultado final de un sistema complejo en el que, además, intervienen un conjunto de elementos y las interacciones entre ellos, tales como el relieve, la orientación, las masas de agua, los seres vivos, etc.

El tiempo meteorológico es, sencillamente, una manifestación puntal de un determinado tipo de clima.

La energía solar calienta la Tierra y, según aumenta la temperatura, el calor se irradia de nuevo a la atmósfera como energía infrarroja. La atmósfera absorbe una parte de este calor gracias a la presencia de gases que posee esa capacidad. Son los denominados “Gases de Efecto Invernadero”, GEI, (dióxido de carbono, metano, vapor de agua, etc.)

La atmósfera deja que entre la luz visible y absorbe la energía infrarroja saliente, manteniendo de esta forma el calor en el interior. Este proceso natural se denomina "efecto invernadero" y es uno de los responsables de que hay vida en la Tierra. De hecho, sin este efecto invernadero la temperatura media de la Tierra sería de -18° C, cuando actualmente es de +15°C.

El clima se mantiene más o menos estable si la composición de elementos que influyen en él se mantiene estable.

Variaciones climáticas

El clima no ha sido siempre el mismo, sino que ha variado a lo largo de la historia de la Tierra. Las variaciones climáticas han existido en el pasado y existirán siempre a consecuencia de diferentes fenómenos naturales, como los cambios fraccionales en la radiación solar, las erupciones volcánicas y las fluctuaciones naturales en el propio sistema climático, entre otros.

Sin embargo las causas naturales pueden explicar sólo una pequeña parte del calentamiento. Los científicos coincide en que se debe a las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera, como consecuencia de las actividades humanas.

La historia natural recoge en su registro fósil multitud de episodios climáticos que han afectado, a veces de forma catastrófica, a la vida sobre la Tierra, y a pesar de ello, la vida ha continuado adaptándose a los cambios.

Desde hace unos cuatro millones de años, aproximadamente, el planeta se halla en la era cuaternaria. Un período caracterizado climáticamente por la alternancia de períodos glaciares e interglaciales de clima más benigno, el último de los cuales estamos viviendo ahora. A largo del mismo, que se calcula comenzó hace entre 8.000 y 12.000 años a. de c., se han producido diversas oscilaciones de frío y calor con tendencia a disminuir, lo que no ha impedido un proceso paulatino de enfriamiento a lo largo de los últimos 7.000 años, síntoma más que evidente que debería haber conducido al planeta hacia una nueva era glacial.

Sin embargo, esta tendencia al enfriamiento se interrumpió a partir de la segunda mitad del siglo XIX, siendo sustituida por un nuevo proceso de calentamiento. A partir de 1960 este proceso se acelera de forma que el siglo XX ha experimentado un incremento térmico medio de casi medio grado centígrado. Los resultados del Panel Internacional ante el Cambio Climático (IPCC) sostiene la certeza de que el aumento de temperatura en el siglo XX se cifra en 0,6ºC. Además 1998 resultó ser el año más caluroso de la serie histórica y la década de los noventa ha sido la más cálida del mismo período.

Comprender el cambio climático

La intensificaciónde las actividades humanas en los últimos decenios para conseguir bienes y servicios de los ecosistemas está provocando lo que se conoce como Cambio Global, cuyos componentes fundamentales son la pérdida de diversidad biológica, la desertización y el cambio climático, este último evidenciado por un incremento de la temperatura media a nivel mundial.

El cambio climático se ha convertido en una de las principales amenazas para el desarrollo sostenible, y representa uno de los principales retos ambientales que se manifiesta con efectos sobre la economía global, la salud y el bienestar social.

¿Qué tiene de diferente el cambio climático actual respecto a los demás? La respuesta es doble: la velocidad a la que se está produciendo, 1000 veces más rápido de lo habitual, y los efectos que induce sobre nosotros mismos, los seres humanos. Pero sobre todo, porque está provocado estrictamente por la actividad del ser humano debido al uso de combustibles fósiles y a un continuo proceso de deforestación que ha reducido uno de los principales sumideros de carbono atmosférico.

Ya en la década de 1860, Jhon Tyndall describía el papel de ciertos gases como “reguladores” de las temperaturas. También Svant Arrhenius en 1896 y P.C. Chamberlain en 1899 llamaron la atención sobre los posibles cambios que el Dióxido de Carbono (CO2), procedente de la combustión del carbón, podría causar. A principios del siglo XX los climatólogos más vanguardistas aportaron notables referencias sobre el efecto invernadero y, sobre todo, a partir de los años cincuenta y sesenta, con la constatación del incremento de los niveles de CO2 atmosférico, el debate adquiere repercusión supranacional.

Pero el dióxido de carbono no es el único gas con efecto invernadero, el vapor de agua, el metano producido en las explotaciones agrarias, el HCFC-22 y el CFC-12 de los aerosoles y el hexafluoruro de azufre poseen también este efecto, con mayor potencial de calentamiento aún que el CO2 (El metano posee un potencial21 veces mayor, el HCFC-22 1.300 veces, el CFC-12 unas 7.000 veces y en el caso del hexafluoruro de azufre llega a ser de 22.000 veces).

Estos gases pueden llegar a tener una duración media en la atmósfera de entre cincuenta a doscientos años (como en el caso del CO2) antes de ser absorbidos, por lo que sus efectos van a permanecer mucho tiempo aunque se tomen medidas inmediatas para reducir su emisión. Los impactos del calentamiento global los sufrirán aún con mayor intensidad las futuras generaciones. Por ello, es necesario actuar desde este momento y reducir las emisiones mientras que a su vez buscamos formas para adaptarnos a los mismos.

La Convención Marco sobre el Cambio Climático, aprobada en Río de Janeiro en 1992, definió éste como un "cambio de clima atribuido directa o indirectamente a actividades humanas que alteran la composición de la atmósfera mundial y que viene a añadirse a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempo comparables".

El cambio climático constituye, pues, en estos momentos uno de los ejes centrales en torno al cual gira la preocupación medioambiental, tanto en el ámbito más puramente científico como en el de la sociedad en general. La razón para este reciente protagonismo del clima entre la población puede deberse tanto a un aumento de la información disponible a todos los niveles como a la creciente preocupación ciudadana sobre las consecuencias de nuestros actos sobre el medio natural.

Pero ha sido, sin duda, en la última década cuando este problema ha ido alcanzando la relevancia que ahora tiene, debido al aumento de las manifestaciones extremas del clima que se están pudiendo observar y a la progresiva constatación de que la intervención antrópica juega un significativo papel. Las pruebas científicas son hoy día incuestionables: el cambio climático constituye una seria amenaza mundial que exige una respuesta urgente, asimismo mundial, ya que incidirá sobre los elementos básicos de la vida humana en distintas partes del mundo: acceso al suministro de agua, producción de alimentos, salud y medio ambiente.

Si bien todos los países se verán afectados, aquéllos que sufrirán antes y más intensamente serán los países y poblaciones más pobres, a pesar que son los que menos han contribuido a las causas del cambio climático. El coste de las condiciones meteorológicas extremas, con inclusión de inundaciones, sequías y tormentas, está aumentando ya, aún en los países desarrollados.

 
Notas de prensa
23/12/2009
Comienza la participación pública de la estrategia de cambio climático...
06/12/2009
El Gobierno regional recibe nuevas peticiones de adhesión...
07/10/2009
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