| Las actividades
industriales emiten contaminantes al aire, ya
sea a través de fuentes puntuales (chimeneas),
o por focos difusos (acopios, evaporaciones, movimientos
de tierras, etc.). Dichas emisiones proceden de
multitud de procesos diferentes y arrastran todo
tipo de contaminantes, en función del origen
de la emisión.
Comúnmente, generan emisiones aquellos
procesos industriales en los que existe una generación
de calor o energía a partir de combustibles
fósiles a través de procesos de
combustión (calderas, hornos, motores,
etc.), así como procesos en los que se
produzca desprendimiento o movimiento de partículas
(movimiento de áridos, granallados, lijados,
corte de materiales, etc.), siendo estas las emisiones
más comunes.
No obstante, también existen
procesos donde se generen vapores o gases contaminantes
fruto de degradaciones biológicas, uso
de productos químicos y disolventes, reacciones
químicas, etc, cuyas características
difieren de las emisiones anteriores y requieren
de controles y medidas correctoras específicas.
Desde el punto de vista de la
regulación normativa de las emisiones industriales
se pueden establecer tres niveles a través
de los cuales las administraciones públicas
actúan para la regulación, el control,
la reducción y el seguimiento de las emisiones
industriales atmosféricas y sus impactos,
tal y como se especifica a continuación:
A) La Prevención
y control integrado de la contaminación. |
Las actividades de mayor
impacto ambiental de Castilla-La Mancha
deben regirse por la normativa sobre prevención
y control integrados de la contaminación
(IPPC), en la cual las emisiones atmosféricas
se tratan desde un enfoque integrador junto
con el resto de impactos ambientales de
la actividad (residuos, vertidos, etc),
de forma que:
- Toda la normativa, autorizaciones
y permisos de carácter ambiental
quedan integrados en una única
autorización administrativa específica
para cada centro productivo.
- Los valores límite y requisitos
de control y seguimiento se diseñan
y establecen de forma específica
para cada centro productivo en función
de los procesos de que disponga, el
entorno de ubicación, la normativa
de aplicación y las mejores tecnologías
disponibles para su sector.
La Junta de Comunidades
de Castilla-La Mancha dispone un apartado
específico para la normativa sobre
Prevención y Control Integrados de
la Contaminación donde podrá
consultar la información actualmente
disponible sobre las Autorizaciones Ambientales
Integradas, las actividades incluidas en
el ámbito de aplicación de
la IPPC, el estado actual de los expedientes,
etc.
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B) Las actividades potencialmente
contaminadoras de la atmósfera. |
Las emisiones atmosféricas
de los procesos industriales disponen de
regulación específica desde
que el 22 de diciembre de 1972 se promulgase
la Ley 38/1072 de protección del
ambiente atmosférico, donde ya se
regulaba el régimen administrativo
para la instalación, ampliación,
modificación o traslado de las denominadas
como "actividades potencialmente contaminadoras
de la atmósfera".
El marco establecido por
dicha ley y la normativa de desarrollo que
con posterioridad se instauró han
marcado las pautas para la regulación
de las actividades con emisiones atmosféricas
canalizadas y difusas desde entonces, modificándose
a finales de 2007 con la Ley 34/2007, de
calidad del aire y protección de
la atmósfera.
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C) Áreas
específicas de control y regulación. |
Al objeto de desarrollar determinadas
áreas de las emisiones atmosféricas
de origen industrial para las que la normativa
europea ha dispuesto de regulación
específica, han ido surgiendo normativas
específicas en el marco legal nacional
y autonómico que regulan aspectos
como el uso de disolventes o la emisión
de gases de efecto invernadero.
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