La
alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo
físico, psíquico y social de los niños.
Una
buena nutrición es la primera línea de defensa
contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar
huellas en los niños de por vida.
Una
buena nutrición y una buena salud están directamente
conectadas a través del tiempo de vida, pero la conexión
es aún más vital durante la infancia. En este
periodo , los niños podrán adquirir buenos
hábitos durante la comida en lo que se refiere a
la variedad, al sabor, etc.
Comer
bien para muchos es consumir alimentos que no engorden.
Sin embargo, alimentarse bien no es sinónimo de comer
bien. Una buena alimentación, consiste en comer alimentos
variados y en la proporción adecuada, y también
cuidar la higiene de los alimentos. En la última
Jornada Nacional sobre Obesidad y Factores de Riesgo Cardiovascular,
realizada en Madrid, España, se diagnosticó
la obesidad infantil como una enfermedad emergente. Tanto
en Europa como en Estados Unidos, desde los años
noventa hasta hoy, la incidencia de la obesidad infantil
se ha duplicado. España se ha convertido en el cuarto
país de la Unión Europea con mayor número
de niños con problemas de sobrepeso, presentando
un cuadro de obesidad en un 16,1% entre menores de 6 a 12
años de edad, superado apenas por los datos de Italia,
Malta y Grecia.
Varias
son las disciplinas que se ocupan de los alimentos, cada
una lo hace enfocándolos desde distintos ángulos.
La química intenta explicar la función de
los alimentos. Esta función es la de realizar una
adecuada nutrición, cuyo resultado es la liberación
de energía utilizable para el desarrollo de la vida
y la producción de las sustancias químicas
que el organismo emplea para auto repararse y construirse.