El pasado año 2009 celebramos el
Año Internacional de la Astronomía,
en él nuestros sentidos se dirigieron
al cielo, al más allá del universo.
Este año 2010 nuestros mismos sentidos
han de cambiar de dirección, hacia
un nuevo objetivo: la diversidad biológica
de nuestro planeta Tierra.
Es nuestra obligación como centro de
divulgación, y más aún,
de dinamización de la ciencia, el inventar
nuevas ideas, enfoques, caminos y rumbos para
conseguir esa vieja meta. Cada año se
centra en uno de los aspectos de nuestra realidad:
ayer la Astronomía, hoy le toca el turno
a la Biología. No olvidamos que el resto
de las ciencias siempre están de alguna
u otra forma cercanas, presentes. Si global
es nuestro mundo y aldea, global debe ser el
proceso del ser humano al conocimiento y a su
propia existencia.
2010 Año Internacional de la Biodiversidad,
o como se le ha llamado en nuestro país,
Año Internacional de la Diversidad Biológica,
nos sugiere una variedad de actividades, de
posibilidades de aportar un poco de energía
de cara a un mejor conocimiento y un mayor respeto
de este trozo de materia en órbita, que
llamamos Tierra. Nosotros lo hemos resumido
como proceso de CONCIENCIACIÓN.
CONCIENCIACIÓN es el nuevo enfoque que
quiere darle el Museo de las Ciencias de Castilla-La
Mancha a un conjunto de actividades presididas
por tres señas de identidad: La búsqueda
del conocimiento, per se, y para la mejora del
ser humano y aquello que le rodea; la ciencia
como medio, contenido, objeto de estudio; y
la acción como metodología, como
procedimiento y actitud. La suma de las partes
y la voluntad puesta en ello, a conciencia,
produce este nuevo paradigma, si se nos permite
el atrevimiento, que marcará nuestros
nuevos proyectos.
El primero de ellos coincide con la celebración
de 2010 Año Internacional de la Diversidad
Biológica . Un buen pretexto para poner
nuestra atención sobre todo ser vivo
que nos rodea, que comparte nuestro ecosistema,
barrio, ciudad, región, país,
continente y planeta.
Vayamos
directamente al proyecto. Sin duda alguna, cualquier
actividad que planteamos desde el Museo, busca
siempre cumplir estos objetivos: tener impacto
regional; estar dirigido a todas las edades;
estar al alcance de todos los niveles culturales;
fomentar el aprendizaje y la divulgación
de las ciencias; y, por supuesto, mejorar la
calidad de vida de los ciudadanos y su desarrollo
personal. Aunque no siempre conseguimos cumplir
con todos los objetivos, pues es difícil,
más aún en un vasto territorio
como es Castilla-La Mancha, esta vez creemos
que sí lo vamos a conseguir.
Buscadores
de Especies tiene un buen conjunto de factores
que lo hacen bastante interesante, pero primero
digamos en qué consiste.
Se trata de encontrar el mayor número
posible de especies de animales, vegetales y
hongos de nuestra región, además
de algunas rocas y minerales singulares en nuestros
ecosistemas.
Es un concurso, es una aventura, es un reto,
es un juego en el que cualquier ciudadano de
Castilla-La Mancha, de España o del mundo
puede participar. No conlleva gasto alguno,
sólo tiempo y pocos recursos, lo que
permite abrir más aún el impacto
en la población. Es tan fácil
como hacer una foto y, a la vez, tan difícil
como encontrar un tesoro. Es atractivo porque
supone un reto alcanzable para la capacidad
de cada uno. Es divertido porque contempla actividades
de por si lúdicas. Es estimulante porque
invita a la acción en grupo. Es educativo
porque activa conocimientos aprendidos y promueve
resolución de problemas, toma de decisiones
e investigación. Es autotélico,
porque busca, sobre todo, el disfrute en la
actividad. Es muchas más cosas, que serán
los participantes quienes las incluyan tras
su participación.

