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LAS VACACIONES: TIEMPO IDEAL PARA RECARGAR PILAS
Hablar de verano es hablar de vacaciones. Es también tiempo de reencuentros y despedidas, ya que las vacaciones, en general, nos permiten viajar, conocer nuevos lugares y nuevas personas. Y no hay nada más gratificante y placentero para recargar pilas que descubrir el interior de los seres humanos que nos rodean, tan ajenos a nosotros mismos pero, en el fondo, tan semejantes. También
es tiempo de tomar el sol y, en consecuencia, de prevenir sus desagradables
sorpresas, en el caso de no adoptar las medidas adecuadas a la hora de
ponerse moreno/a. ¡ RECARGA LAS PILAS! La
llegada del verano nos impulsa a salir más al exterior. En verano
tendemos a aumentar nuestra movilidad: viajes, juegos al aire libre, deportes,
paseos al sol
Y es bueno que así sea, ya que nos aseguramos
la ración de una energía solar que escaseará durante
el invierno. LO QUE NO DEBES HACER EN VACACIONES -
Apuntarte a un viaje organizado, por ejemplo, en el que uno suele pasarse
quince o veinte días a golpe de silbato, recorriendo cientos de
kilómetros diarios y saltando de ciudad en ciudad, siempre con
el tiempo justo para hacer una foto o comprar una postal, puede acabar
con la energía de cualquiera. TOMARLO TODO CON CALMA Así las cosas, lo mejor es llevarlo todo con calma. Estamos tan acostumbrados a funcionar con la cabeza, a planificar, organizar . ¡Dale un descanso a tu mente! Y si se empeña en seguir enganchada al trabajo, ¡ni caso! Esto es lo que hacemos el resto del año, así que aprovechamos el tiempo tan especial de las vacaciones para invertir nuestros hábitos. Todo consiste en dejar de pensar en términos de lo que debo o tengo que hacer y pensar sólo en lo que QUIERO o DESEO HACER. DISFRUTAR DEL AIRE LIBRE Si has decidido trasladarte a algún lugar de la costa o de la montaña, disfruta de la oportunidad de estar al aire libre; de poder gozar del agua, del sol y del entorno natural. Pero sin agobios. Recuerda que estás de vacaciones para descansar y para recargar las "baterías", no para estresarte más de lo que ya estabas.
TURISTA EN TU CIUDAD Si,
por el contrario, has decidido quedarte en casa, ten en cuenta que, en
verano, la ciudad también te ofrece múltiples oportunidades
para disfrutar del ocio. Pero las actividades que escojamos sólo
tendrán un efecto vivificante, si las hacemos por placer. Un mes
repleto de obligaciones, podrá ser un mes cualquiera, pero nunca
un tiempo de vacaciones. PLACERES SENCILLOS Decían los chinos antiguos que "el arte de la felicidad consiste en disfrutar de placeres sencillos". Ahora es un buen momento para recuperar nuestra capacidad de gozar de las cosas sencillas . y baratas. Leer, escuchar música, cuidar de algunas plantas o animales, conversar, pasear, hacer maquetas, jugar con los niños DISFRUTAR DE LOS DEMAS Los demás, nuestra familia, nuestros hijos, los amigos , también tienen mucho que enseñarnos y que compartir con nosotros. Sería una pena desperdiciar esta oportunidad, incluso para resolver, amistosamente, algunos problemillas pendientes. Ahora hay tiempo suficiente para dialogar, deshacer malentendidos y recuperar aquella relación que las diferentes circunstancias han ido deteriorando. Una relación está siempre viva cuando es capaz de solventar sus conflictos y aprender de ellos. PERDER EL TIEMPO Por último, tal y como cantaba George Moustaki, reivindiquemos el "derecho a la pereza y al ganduleo", a tumbarse en un prado o en un sofá, y dejar pasar las horas en silencio. La mayoría hemos olvidado la capacidad de saber "perder el tiempo", de vivir, aunque sólo sea por unos instantes, sin haber planificado hacer algo. Será cuestión de entrenarnos para recuperar el tiempo no perdido. UN MORENO SIN RIESGOS Broncearse hasta dejarnos la piel a tiras, afortunadamente, ya no está de moda. Ahora lo que se lleva es lucir una piel moderadamente morena y tomar el sol con prudencia. Cremas con índices de protección adecuados y una dieta rica en precursores de melanina, favorecen el bronceado sin riesgos. TOMAR EL SOL ¿SI O NO? Ante
la repetida cuestión de todos los veranos, no debemos ser extremistas.
Es decir, no hay que renunciar al sol, pero tampoco es necesario que le
regalemos la juventud de nuestra piel, e incluso la salud, con demasiada
antelación. Para ello no hay más que una palabra: Prudencia,
para evitar consecuencias desagradables. PIELES MAS VULNERABLES Las consecuencias de las agresiones solares no son iguales en todas las personas. La capacidad de defensa de la piel no es siempre la misma. Hay determinados tipos de piel que genéticamente, son más vulnerables que otras, siempre en función del tipo de melanina que la constituyen y que sería prolijo enumerar en este escrito. ATENCION NIÑOS Y MAYORES Todos sabemos que en estas dos etapas de la vida, niños y mayores, el calcio es esencial; en los niños para su crecimiento y en las personas de edad avanzada para evitar la osteoporosis. También sabemos que, para que el calcio se fije en los huesos, se necesita la vitamina D que, contenida en la alimentación, se sintetiza en parte gracias al sol; así pues, no hay que evitar que tomen el sol, pero sí deben adoptar unas medidas indispensables. En el caso de los niños mayores de dos años se deben utilizar productos solares con un fuerte índice de protección (nunca inferior a 15), y además es aconsejable ponerles una camiseta fina de algodón y un gorro para proteger las orejas y la cabeza. A los menores de dos años, lo más prudente es tenerlos en la sombra, debidamente protegidos del sol.
NORMAS PRÁCTICAS PARA UN BRONCEADO SIN RIESGOS -
Nuestra comida diaria debe ser más ligera y comer más frutas
y verduras. MAS VALE PREVENIR . En
resumen, y teniendo en cuenta siempre el objetivo fundamental de este
espacio, prevención y calidad de vida, deseo reiterar la importancia
de iniciar los baños de sol de forma progresiva y con una piel
previamente hidratada, gracias al incremento de la ingesta diaria de frutas
y verduras crudas, principalmente zanahorias y tomates, ricos en vitaminas,
minerales y Betacaroteno, pigmento favorecedor del bronceado, así
como la necesidad de utilizar protectores solares adecuados a cada persona,
en evitación del riesgo de sufrir quemaduras. Pablo Oliva |
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