LAS VACACIONES: TIEMPO IDEAL PARA RECARGAR PILAS


La llegada del verano nos impulsa a salir de vacaciones, practicar deportes al sol y disfrutar de la piscina, la playa o la montaña.
FOTO: JUAN CARLOS GONZÁLEZ

Hablar de verano es hablar de vacaciones. Es también tiempo de reencuentros y despedidas, ya que las vacaciones, en general, nos permiten viajar, conocer nuevos lugares y nuevas personas. Y no hay nada más gratificante y placentero para recargar pilas que descubrir el interior de los seres humanos que nos rodean, tan ajenos a nosotros mismos pero, en el fondo, tan semejantes.

También es tiempo de tomar el sol y, en consecuencia, de prevenir sus desagradables sorpresas, en el caso de no adoptar las medidas adecuadas a la hora de ponerse moreno/a.
A todo ello vamos a dedicar este artículo, reflexionando sobre una serie de pinceladas y ejemplos prácticos.

¡ RECARGA LAS PILAS!

La llegada del verano nos impulsa a salir más al exterior. En verano tendemos a aumentar nuestra movilidad: viajes, juegos al aire libre, deportes, paseos al sol… Y es bueno que así sea, ya que nos aseguramos la ración de una energía solar que escaseará durante el invierno.
El objetivo primordial de las vacaciones consiste en descansar y reponer fuerzas para la posterior rutina diaria, ya que de lo contrario, puede acabarse más cansado de lo que se estaba antes de iniciarlas.

LO QUE NO DEBES HACER EN VACACIONES

- Apuntarte a un viaje organizado, por ejemplo, en el que uno suele pasarse quince o veinte días a golpe de silbato, recorriendo cientos de kilómetros diarios y saltando de ciudad en ciudad, siempre con el tiempo justo para hacer una foto o comprar una postal, puede acabar con la energía de cualquiera.
- Planificar cada minuto de nuestro tiempo con actividades consideradas saludables o relajantes.
- Completar todo un mes de visitas a museos, espectáculos, deportes, lecturas…, concentrando todo lo que no hemos podido realizar en once meses en uno solo es, sencillamente, estar obsesionado con la palabra "rendimiento", como si pareciera que "gandulear" alguna vez fuera pecado.

TOMARLO TODO CON CALMA

Así las cosas, lo mejor es llevarlo todo con calma. Estamos tan acostumbrados a funcionar con la cabeza, a planificar, organizar…. ¡Dale un descanso a tu mente! Y si se empeña en seguir enganchada al trabajo, ¡ni caso! Esto es lo que hacemos el resto del año, así que aprovechamos el tiempo tan especial de las vacaciones para invertir nuestros hábitos. Todo consiste en dejar de pensar en términos de lo que debo o tengo que hacer y pensar sólo en lo que QUIERO o DESEO HACER.

DISFRUTAR DEL AIRE LIBRE

Si has decidido trasladarte a algún lugar de la costa o de la montaña, disfruta de la oportunidad de estar al aire libre; de poder gozar del agua, del sol y del entorno natural. Pero sin agobios. Recuerda que estás de vacaciones para descansar y para recargar las "baterías", no para estresarte más de lo que ya estabas.


Durante el periodo vacacional puedes aprovechar para conocer un poco más tu ciudad y realizar visitas a museos, exposiciones, monumentos y otras actividades culturales y de ocio.

TURISTA EN TU CIUDAD

Si, por el contrario, has decidido quedarte en casa, ten en cuenta que, en verano, la ciudad también te ofrece múltiples oportunidades para disfrutar del ocio. Pero las actividades que escojamos sólo tendrán un efecto vivificante, si las hacemos por placer. Un mes repleto de obligaciones, podrá ser un mes cualquiera, pero nunca un tiempo de vacaciones.
Es posible que ya conozcas muy bien tu ciudad. Si es así, trata de cambiar tu forma de mirarla. Imagina que eres un turista que la visita por primera vez y dedícate a recorrerla con ojos nuevos, dejándote sorprender por los múltiples detalles que la familiaridad te impedía ver hasta ahora.

PLACERES SENCILLOS

Decían los chinos antiguos que "el arte de la felicidad consiste en disfrutar de placeres sencillos". Ahora es un buen momento para recuperar nuestra capacidad de gozar de las cosas sencillas…. y baratas. Leer, escuchar música, cuidar de algunas plantas o animales, conversar, pasear, hacer maquetas, jugar con los niños…

DISFRUTAR DE LOS DEMAS

Los demás, nuestra familia, nuestros hijos, los amigos…, también tienen mucho que enseñarnos y que compartir con nosotros. Sería una pena desperdiciar esta oportunidad, incluso para resolver, amistosamente, algunos problemillas pendientes. Ahora hay tiempo suficiente para dialogar, deshacer malentendidos y recuperar aquella relación que las diferentes circunstancias han ido deteriorando. Una relación está siempre viva cuando es capaz de solventar sus conflictos y aprender de ellos.

PERDER EL TIEMPO

Por último, tal y como cantaba George Moustaki, reivindiquemos el "derecho a la pereza y al ganduleo", a tumbarse en un prado o en un sofá, y dejar pasar las horas en silencio. La mayoría hemos olvidado la capacidad de saber "perder el tiempo", de vivir, aunque sólo sea por unos instantes, sin haber planificado hacer algo. Será cuestión de entrenarnos para recuperar el tiempo no perdido.

UN MORENO SIN RIESGOS

Broncearse hasta dejarnos la piel a tiras, afortunadamente, ya no está de moda. Ahora lo que se lleva es lucir una piel moderadamente morena y tomar el sol con prudencia. Cremas con índices de protección adecuados y una dieta rica en precursores de melanina, favorecen el bronceado sin riesgos.

TOMAR EL SOL ¿SI O NO?…

Ante la repetida cuestión de todos los veranos, no debemos ser extremistas. Es decir, no hay que renunciar al sol, pero tampoco es necesario que le regalemos la juventud de nuestra piel, e incluso la salud, con demasiada antelación. Para ello no hay más que una palabra: Prudencia, para evitar consecuencias desagradables.
De ahí que repasemos una vez más todo lo relacionado con el bronceado; nos será muy útil para saber con exactitud lo que más nos conviene a la hora de tomar el sol.
Vaya por delante que el bronceado es uno de los medios de los que dispone nuestra piel para proteger sus células de los efectos de los rayos ultravioleta. En contacto con el sol, la piel produce melanina, una sustancia que la pigmenta con el objeto de protegerla. A más melanina, más protección y, por supuesto, más bronceado.

PIELES MAS VULNERABLES

Las consecuencias de las agresiones solares no son iguales en todas las personas. La capacidad de defensa de la piel no es siempre la misma. Hay determinados tipos de piel que genéticamente, son más vulnerables que otras, siempre en función del tipo de melanina que la constituyen y que sería prolijo enumerar en este escrito.

ATENCION NIÑOS Y MAYORES

Todos sabemos que en estas dos etapas de la vida, niños y mayores, el calcio es esencial; en los niños para su crecimiento y en las personas de edad avanzada para evitar la osteoporosis. También sabemos que, para que el calcio se fije en los huesos, se necesita la vitamina D que, contenida en la alimentación, se sintetiza en parte gracias al sol; así pues, no hay que evitar que tomen el sol, pero sí deben adoptar unas medidas indispensables. En el caso de los niños mayores de dos años se deben utilizar productos solares con un fuerte índice de protección (nunca inferior a 15), y además es aconsejable ponerles una camiseta fina de algodón y un gorro para proteger las orejas y la cabeza. A los menores de dos años, lo más prudente es tenerlos en la sombra, debidamente protegidos del sol.


No se debe tomar el sol sin aplicarnos antes un bronceador que contenga filtro solar para no exponer nuestra piel a riesgos innecesarios.
Foto: CARMEN CASERO

NORMAS PRÁCTICAS PARA UN BRONCEADO SIN RIESGOS

- Nuestra comida diaria debe ser más ligera y comer más frutas y verduras.
- Beber abundante agua a lo largo del día.
- Tomar el sol de forma gradual y siempre en movimiento, no de forma estática.
- Procurar una exposición máxima de ½ hora los primeros días, permitiendo así una pigmentación progresiva que actuará como protector natural.
- Las mejores horas para tomar el sol son: antes de las doce de la mañana, y a partir de las cuatro de la tarde.
- No tomar nunca el sol sin aplicarnos antes un bronceador que contenga un buen filtro solar.
- No tomar alcohol ni antes ni durante un baño de sol, ya que pueden producirse daños en la piel.
- Los rayos ultravioleta atraviesan las nubes y por tanto, en los días nublados, también hay que tomar las debidas precauciones.
- El viento puede refrescar la piel y permitir que el sol nos queme sin darnos cuenta. Por ello, hay que extremar las precauciones en días de viento.
- Tomar el sol con moderación en la espalda, fortalece las terminaciones nerviosas que rodean nuestra columna vertebral.
- Las pieles con acné o psoriasis mejoran con los baños de sol tomados adecuadamente.

MAS VALE PREVENIR….

En resumen, y teniendo en cuenta siempre el objetivo fundamental de este espacio, prevención y calidad de vida, deseo reiterar la importancia de iniciar los baños de sol de forma progresiva y con una piel previamente hidratada, gracias al incremento de la ingesta diaria de frutas y verduras crudas, principalmente zanahorias y tomates, ricos en vitaminas, minerales y Betacaroteno, pigmento favorecedor del bronceado, así como la necesidad de utilizar protectores solares adecuados a cada persona, en evitación del riesgo de sufrir quemaduras.
Finalmente, es bueno saber que el uso de protectores solares, antes y después de la exposición al sol, resulta también determinante para reducir la pérdida excesiva de agua por la piel, evitando así, por el exceso de sudoración, una posible deshidratación, otro problema añadido a los anteriores, a la hora de tomar el sol, con el único fin de que todos pasemos un FELIZ VERANO.

Pablo Oliva