Roberto Perea Sánchez, presidente de la Federación Regional de Artesanos de C-LM
"NOS SENTIMOS CÓMODOS CON EL TRATAMIENTO QUE LA REGIÓN DA A LA ARTESANÍA"


Roberto Perea Sánchez es el nuevo presidente de la Federación regional de Artesanos de Castilla-La Mancha.
Foto:
CARMEN CASERO

Los artesanos de Talavera de la Reina están contentos. Desde el pasado mes de junio un ceramista de la ciudad, Roberto Perea Sánchez, es el presidente de la Federación regional de Artesanos de Castilla-La Mancha, Fracaman. A sus treinta y ocho años de edad ha asumido el reto de mantener a este colectivo en el lugar que ya ocupa, en el pelotón de cabeza de los artesanos del país. No obstante apunta algunas metas por conseguir: mejorar la presentación y comercialización del producto artesanal, sí como la formación del propio artesano.

¿Cómo han transcurrido estos primeros meses después de su elección como presidente de la Federación?
Todo ha sido muy rápido. Yo llevaba ya tres años colaborando en mi asociación y nuestro presidente nos estaba representando en Madrid en la Confederación Nacional de Cerámica y Vidrio y yo le descargaba del peso de la asociación, por eso durante un tiempo, y sin ser presidente de la Asociación de la Cerámica de Talavera de la Reina, he estado ejerciendo de ello. Luego le sustituí como vicepresidente en la Federación Regional y al año justo he sido elegido presidente. No me lo había planteado, porque había gente con mucha más experiencia que yo, pero mis compañeros de otras provincias y presidentes de otras asociaciones consideraron que tenía que ser presidente y ahí estamos.

Después de su elección se ha dicho que con la misma se hace justicia al peso que tiene la artesanía de Talavera de la Reina en la región.
No sé quién habrá dicho eso, aunque sí es cierto que Talavera llevaba ya mucho tiempo soñando con la presidencia de Fracaman. Se ha dicho y publicado que era una cosa ansiada. A nosotros nos satisface y desde luego, y ahora hablo como presidente de la Federación, la cerámica talaverana tiene tanto peso como el damasquino, como la cuchillería, como las labores de Lagartera, el mueble de Sonseca...

Y eso, desde luego, llena de orgullo al presidente de la Federación.
Eso me llena mucho, aunque tengo claro que mi papel aquí es trabajar por todos los sectores. Creo que tanto las asociaciones como las federaciones no están para solventar problemas individuales, pero sí los colectivos, que son comunes para todos los artesanos y todos los talleres.

Lo que parece claro es que ha llegado a un puesto prestigiado en el mundo artesano porque la federación castellano-manchega es una de las más importantes del país.
Yo estoy convencido de ello, y la prueba la tienes con las actividades que promueve la Federación. Ahora mismo a cualquiera le daría miedo decir que Farcama es la mejor feria de artesanía de España, y esto se puede decir con toda libertad porque nadie se va a ofender. Cuando hablo de ferias internacionales, Fracaman está presente en ferias como Frankfurt, que quizás sea la más importante de Europa para profesionales, en ferias como la de Milán, la más importante en venta directa.

Desde la atalaya en la que se encuentra, ¿cómo ve la salud de la artesanía regional?
La artesanía de nuestra región adolece de formación, de comercialización, de diseño, y no me gusta decir de calidad, porque la calidad de la artesanía de la región es excepcional. Nos faltan algunas cositas como pueden ser mejoras en embalajes, maquinaria específica para modernizar nuestros talleres, pero en líneas generales la salud de nuestra artesanía es buena. Siempre va a haber alguna crisis que afecte a determinados sectores, como últimamente puede pasar con la cerámica de Talavera y Puente del Arzobispo, pero son crisis cíclicas que se suceden a lo largo de la historia. Yo lo que creo es que hemos saturado un poco el mercado, y ahora lo que nos hace falta es eso: diseño, calidad y buenas dotes de comercialización y seguro saldremos para adelante.

¿Qué sector artesano en la región se encuentra en una mejor situación?
No sabría decirte. A pesar de que llevo tres años colaborando muy de cerca en la Federación no he podido profundizar en este tema, aunque sí tengo contacto permanente con los responsables de los distintos sectores. Tengo la impresión de que los problemas son puntuales en cada sector. Cuando hablas con los compañeros del mueble de Sonseca se quejan de que el producto que sale al extranjero, el producto que se exporta, no sale directamente sino a través de empresas, de multinacionales que se encargan de esta labor. Probablemente ése sea un gran problema para ellos, pero deben ser ellos los que deben encontrar la solución.

Y por provincias, ¿hay alguna que destaque en la región en el cuidado del producto artesano?
La provincia de Toledo reúne un abanico importante de sectores: damasquinado, espadería, cerámica, bordados, a los que hay que añadir de manera menos saturada el resto de actividades. Tienes gente que se dedica a las vidrieras, que hace cerámica tradicional, cerámica clásica. Yo creo que Toledo es una provincia bastante fuerte en este sentido.


Este importante ceramista de Talavera de la Reina y presidente de FRACAMAN, cree que la calidad de la artesanía regional es la mejor de toda España.
Foto:
CARMEN CASERO

¿Cree que la artesanía ocupa el lugar que le merece dentro del tejido económico castellano-manchego?
Creo que nos sentimos cómodos con el tratamiento que la región y el Gobierno regional dan a la artesanía. De hecho, de ahí, de esa inquietud, ha nacido la Ley de Fomento y Protección de la Artesanía que se acaba de aprobar y que supone un ascenso en el ranking, es como si nos hubiesen puesto una medalla a los artesanos de la región. No sucede lo mismo en la política nacional, donde nos gustaría equipararnos a otros sectores social, laboral y económicamente, pero dentro de nuestra región nos encontramos bastante protegidos, se escuchan nuestras reivindicaciones. Hemos colaborado de forma muy estrecha con la Consejería en la elaboración del anteproyecto de ley, en todo momento se nos ha consultado, y hasta el último momento la consejera tuvo la atención de acompañarnos a las Cortes.

¿Ese reconocimiento en las esferas políticas se puede trasladar también al ámbito social?
Sí, y esto da para todo, porque estamos en un sector que da para todo y para todos, porque hay artesanos que se sientan pymes; habrá artesanos de antaño, con su taller, que hagan su obra de forma más manual; los habrá que tengan una mayor entidad industrial... pero en definitiva todos somos artesanos y nos sentimos muy orgullosos de serlo.

¿Cómo define un artesano la artesanía?
Por ejemplo, yo como ceramista, veo la artesanía de la cerámica como arte en sí, es una expresión, es algo que hay que tocar, es algo que sólo se puede transmitir cuando coges una pieza de cerámica, el tacto, la sensación que transmite no se puede ver ni en una cinta de vídeo, ni en un catálogo, ni en un soporte informático. Tenemos que hacer uso de las nuevas tecnologías, pero la artesanía hay que tocarla con las manos y sentirla.

¿Y qué aportan las nuevas tecnologías a la artesanía?
Es el todo y es nuestro futuro. Hoy por hoy el campo que nos ha abierto Internet, por ejemplo, es impresionante. Nunca nos podíamos haber imaginado que nuestros primeros pasos en la exportación pudieran venir por un cable y un teclado y esa es la realidad. Hoy muchos artesanos están exportando pieza a pieza a nivel de usuario, o a nivel de comercio a través de Internet. Por ello pienso que tenemos que modernizarnos, que adaptarnos y, sobre todo, tenemos que aprender, porque todavía hoy hay mucha gente que se muestra reticente a esto.

Javier Fariñas