AGUJAS MILENARIAS


Al insertar una aguja en un punto determinado se provoca la secreción de sustancias naturales en el organismo que producen sedación, excitación o analgesia.
Foto: OPCIÓN B

Desde hace miles de años, los orientales conocen las posibilidades que brinda trabajar sobre puntos energéticos del cuerpo. Ya sea presionando sobre la piel o incidiendo más allá de ella con instrumentos, en estos puntos se encuentra la clave del bienestar para muchas dolencias.

Cuenta una antigua leyenda oriental que hace miles de años existía en China un poderoso rey que a pesar de tener mucho poder, lujo y riquezas, no era capaz de disfrutar por un instante de todos estos privilegios. Acosado por un intenso y permanente dolor de cabeza, el monarca canalizaba toda su furia y malestar en la guerra, conquistando cada vez más reinos y riquezas. Un día se encontró en medio de una terrible batalla, y aún así, estando en el fragor de la lucha, el rey no podía abstraerse de su jaqueca. Pero de repente una flecha enemiga se clavó en su talón... A partir de ese momento comenzó a sentir una creciente mejoría, y el dolor por fin empezaba a disiparse para siempre. Se dice que el belicoso rey chino abandonó el arte de la guerra para estudiar y desarrollar otro arte, mucho más pacífico y beneficioso: la acupuntura.

Después de miles de años de ofrecer beneficios en oriente, la acupuntura comenzó a ser conocida en occidente, y reconocida oficialmente por muchos gobiernos como una práctica complementaria a la medicina alopática. En occidente, la acupuntura es generalmente aceptada cuando quien la practica es un profesional de la medicina. No hay que olvidar que se trata de una práctica invasiva que, por lo tanto, presenta sus riesgos. Se debe asegurar la esterilidad de los materiales, ya que de lo contrario pueden transmitirse enfermedades. En la actualidad, se tiende a usar la totalidad del material en forma desechable, aunque algunas escuelas tradicionales usan todavía agujas de oro o plata, que se re-esterilizan. También se pueden tocar puntos equivocados con diverso riesgo, por ejemplo, provocar un aborto en una mujer embarazada. No se trata de desalentar a quienes se interesan por esta práctica probadamente beneficiosa, sino instar a que recurran a acupuntores idóneos.

PRINCIPIO RECTOR

La palabra acupuntura proviene del latín: acus, aguja; punctura, punzada.
La acupuntura se basa en el uso de las zonas reflexógenas de nuestro cuerpo. Al insertar una aguja en un punto adecuado, se estimulan determinadas zonas donde existen potenciales eléctricos diferentes. Esto provoca la secreción de sustancias naturales, propias de nuestro organismo (endorfinas, encefalinas) que producen sedación, excitación, analgesia... Los puntos donde se insertan las agujas están definidos en el cuerpo a lo largo de meridianos, como el meridiano del hígado, de la vejiga, del bazo-páncreas, del corazón... Éste último, por ejemplo, sigue curiosamente el trayecto exacto del intenso dolor que provoca un infarto. Cuando con los modernos instrumentos de medición eléctrica se investigan hoy los meridianos establecidos hace miles de años por los chinos, se comprueba que la resistencia al paso de la electricidad es diferente en esos puntos. Los chinos enseñaban la ubicación exacta de los puntos usando unos muñecos hechos de metal, donde el estudiante debía de colocar con precisión las agujas. Los agujeros no se encontraban a la vista, ya que los modelos estaban recubiertos de cera.


Los puntos donde se insertan las agujas están defini-dos en el cuerpo a lo largo de meridianos, como el meridiano del hígado, de la vejiga, del bazo-páncreas, del corazón...
Foto: OPCIÓN B

Existen muchas enfermedades que no pueden ser curadas por la acupuntura, como los problemas de columna, la artrosis o el cáncer. Pero sí es cierto que este arte puede producir un gran alivio en los síntomas, sobre todo en lo que se refiere al dolor, debido a las inmensas propiedades analgésicas de la técnica. La analgesia profunda que se logra con la acupuntura puede ser usada para realizar muchas intervenciones quirúrgicas. Aunque no debe confundirse con la anestesia. Cuando el paciente lo solicita, es posible reemplazar la anestesia por esta analgesia profunda, la cual no tiene los efectos indeseables de la anterior. Pero esta sustitución no es posible en aquellos casos en que la intervención tiene lugar en la zona abdominal, debido a que es muy reflexógena. La acupuntura puede incluso usarse en odontología, para la extracción de muelas y otros tratamientos. Para ello se utilizan agujas conectadas a una fuente eléctrica de muy baja intensidad. Además de estas agujas con estimulación eléctrica y las tradicionales, existen otras que se colocan en forma quasi-permanente. Son las denominadas "tachuelas", que se introducen en el pabellón auricular y se dejan hasta que se caen por sí mismas.

USOS Y BENEFICIOS

Siempre bajo el concepto del alivio y no de la curación como la entiende la medicina tradicional, la acupuntura se ofrece para tratar un cúmulo de problemas de difícil resolución. Entre ellos destacan todos los procesos que implican dolor, como aquellos que provocan los trastornos osteoarticulares, las contracturas musculares, las cefaleas... Una de las utilidades de la acupuntura es la asistencia a las mujeres en el momento del parto reemplazando a los medicamentos que se utilizan para relajar el cuello uterino y permitir el paso del feto. Se puede usar para controlar un espasmo del cuello del útero, con el objeto de facilitar la salida del feto en el caso de que no se haya conseguido la suficiente dilatación. La acupuntura es especialmente útil para tratar las complicaciones del ciclo menstrual femenino, como las amenorreas, y los fastidiosos síntomas menopáusicos. Otros problemas funcionales como el estreñimiento son tratados por esta técnica con singular éxito. También la acupuntura funciona muy bien en todos los procesos que implican trastornos nerviosos.

Sustituir la anestesia durante muchas de las prácticas quirúrgicas invasivas que provocan dolor tiene algunos beneficios. Uno de ellos es el económico, máximo si tenemos en cuenta a aquellos países con escasez de recursos. Pero tal vez el más importante es la prevención de los riesgos que siempre conlleva la administración de anestesia. Además el paciente no está dormido ni intubado durante la intervención. Grandes reducciones de fracturas o de luxaciones graves, así como otras prácticas que son sumamente dolorosas, se hacen con la asistencia de la acupuntura. ¿Por qué entonces no se ha adoptado la generalización de esta técnica? Tendrá que pasar quizás más tiempo y, sobre todo, disponer de más y mejor información acerca de ella y otras terapias llamadas alternativas o complementarias para que las distintas sociedades las acepten e incorporen.

Miguel A. Rodríguez Arriero