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EL QUIJOTE EN LA CULTURA
QUIJOTE, FUENTE DE INSPIRACIÓN

La pintura, la escultura, las artes plásticas, la literatura, la filosofía, el cine, el teatro y la televisión, se han rendido a la historia cervantina del Quijote, trasladando siempre de la mano de grandes maestros su particular interpretación de las universales andanzas de este caballero andante.

Desde que en 1605 Miguel de Cervantes y Saavedra, publicara la primera parte de la novela "El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha", impresa en Madrid en el taller de Juan de la Cuesta, ninguna obra ha cosechado tanto éxito en la historia de la literatura universal. En tan sólo un año se lanzaron seis ediciones más y rápidamente fue traducida al inglés (1612) y al francés (1624). La historia de Alonso Quijano, hombre dado a la lectura de las novelas de caballería, su pérdida del juicio, sus aventuras en la que intenta imponer justicia según las órdenes andantes, su metafísica, su filosofía, su lucha entre realidad y ficción, y especialmente su lenguaje, trajeron como consecuencia una auténtica "revolución quijotesca" en el mundo de las artes, que aún en nuestros días perdura y adquiere si cabe una mayor repercusión.

Con la llegada del romanticismo se reveló la verdadera dimensión que adquiría la obra y durante los siglos XIX y XX, la mayor parte de los escritores y pensadores, reflexionaron en sus libros, sobre esta figura, la naturaleza de la literatura o la función social del escritor.

Las revoluciones sociales de nuestra reciente historia contemporánea y la recuperación del concepto de patria y de casticismo, llevaron al Quijote a ser el máximo exponente de nuestro arte, un icono universal que sigue rompiendo fronteras y sirve de inspiración a miles de artistas.

Para el vicepresidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, el Quijote es la obra literaria más influyente en el mundo, exceptuando la Biblia o el Corán.

Ensayo y Literatura

Si la primera parte del Quijote fue un hito, la segunda parte, en la que Cervantes utiliza el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda, aparecida en Tarragona en 1614, rompió las estructuras formales del mundo de la narración.
Durante la segunda parte del siglo XIX y todo el XX, no hubo escritor hispano y latinoamericano que no tuviera en sus obras una referencia quijotesca.


El Quijote, junto con la Biblia o el Corán, han sido los libros que mayor número de ediciones ha conocido y se ha traducido a numerosos idiomas de todo el mundo.
Foto:
VICTORIA MONTAÑÉS

Así Ortega y Gasset en "Las meditaciones del Quijote" es quizás uno de los ensayistas que más profundiza en la obra, desde el prisma de la filosofía y la moralidad. Leopoldo Alas Clarín en "La fantasía de un delegado de Hacienda", José Martínez Ruiz "Azorín" en "La ruta de Don Quijote", León Felipe en "Diálogo perdido entre Don Quijote y Sancho" o Ruben Darío en "Letanías de nuestro Señor Don Quijote", hacen un reconocimiento a la obra de Cervantes y se unen a la corriente cervantina, mientras que en la literatura anglosajona, aparece ya el debate en defensa de Shakespeare, como mejor escritor de todos los tiempos, al observar la transcendencia que adquiría en el mundo de las letras Miguel de Cervantes.
El Quijote ha sido un referente tanto para la Generación del 98 como para la del 37.

Miguel de Unamuno en "Vida de Don Quijote y Sancho" de 1904, introduce los conceptos existencialistas de la obra y reflexiones sobre la bondad del personaje y su lucha entre la realidad y la ficción, características ya innatas en las obras del salmantino. Antonio Machado defiende el españolismo del Quijote y los poetas como Blas de Otero o José Luis Borges, dedican innumerables versos al caballero de la triste figura.

Incluso nuestro último Premio Nobel, Camilo José Cela, en 1981, en su obra "Las compañías convenientes y otros fingimientos y cegueras", profundiza en la dimensión social quijotesca y también en los conceptos de justicia aplicados a la llanura castellana.

Sin embargo, no pensemos que el Quijote, sólo ha tenido una influencia en el lenguaje castellano, otros muchos maestros de las letras, e incluso pensamientos filosóficos asiáticos, utilizan el Quijote para exponer conceptos simbológicos y transcendentales.
Algunos ejemplos de la importancia universal del Quijote, también podemos encontrarla en el realismo soviético de Fiodor Dostoievski "La mentira se salva por otra mentira" del libro "Diario de un escritor" de 1879, en el nihilismo de Nietzche gracias al artículo "Tristeza y placer de los sentidos" de la obra "Aforismos" de 1877, en Kafka, "La verdad sobre Sancho Panza" e incluso en el pensamiento norteamericano de Ernest Hemingway, gran conocer de la cultura española como lo demuestra en "Cómo condensar a los clásicos" o más recientemente en la obra de Graham Greene de 1982, "Monseñor Quijote".

Cien escritores de 54 países consagraron a "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha" como el mejor libro de toda la historia, por delante de "Madame Bovary", en una encuesta realizada por el Instituto Nobel de Oslo. Homero, Shakespeare, Tolstoi o Kafka, también se encontraron entre los primeros puestos, al igual que el "Romancero Gitano" de García Lorca.


La figura y el rostro del Quijote ha sido fuente de inspiración para muchos pintores y artistas.

En la pintura y la escultura

El cuadro con mayor difusión sobre "El Quijote" es sin lugar, el que dibujó Pablo Picasso de 1960. Es una litografía que actualmente se encuentra en el Museo Iconográfico de Guanajuato en México y en la que se observa a Don Quijote y Sancho Panza de forma esquemática sobre los molinos, y que ha servido para innumerables carteles sobre este personaje universal.

También Salvador Dalí realizó un grabado dentro de su universo onírico en 1971, además de los cuadros "Señora Dulcinea", "Don Quijote" y una litografía en color que sirvió para ilustrar una edición del libro, aparecida en Barcelona en 1965.

La figura del Quijote ha sido utilizada como fuente de inspiración, especialmente por las corrientes pictóricas de "entreguerras", sobre todo la expresionista y la surrealista. Encontramos en Goya, principal antecesor de estas corrientes, dos obras sobre el caballero, una en la que los dos personajes principales se encuentran en pleno apaleamiento con un toque épico y castellano, y un grabado sobre los "monstruos de la sinrazón" del capítulo 11 que surgen de la propia cabeza de Cervantes, que antepone lo que más tarde serían las pinturas negras de la Quinta del Sordo.

También Gustavo Doré con "Don Quijote y Sancho entretenidos por Basilia y Quiteria" desde la percepción costumbrista, los cuadros de la superstición con la "mula muerta" encontrada por los personajes de Honoré Daumier. Los clavileños voladores, las princesas de Micomicón, dulcineas y rocinantes han viajado por toda la pintura universal, especialmente por la flamenca y romántica, donde los episodios de Cervantes encajan como en un puzzle sobre el mundo de los sueños y los elementos sobrenaturales.

Pero sin lugar a dudas, la mayor exposición con respecto a la figura del Quijote, la encontramos en el Museo Iconográfico del Estado mexicano de Guanajuato, donde más de un centenar de obras, especialmente esculturas ensalzan a este personaje universal. Antonio Quirós, Francisco de Icaza, Elvira Gascón, Winkelhofer, Zanetti, Ricardo Marín o Francisco Capdevila aportan lienzos y óleos en los que se refleja este caballero de yelmo y lanza que se enfrenta a los molinos, pensando que son gigantes. En el apartado escultórico, las cabezas de Don Quijote de José Cobo o Ernesto Carreón, el alargamiento en la figura de los escultores mexicanos Humberto Peraza, Mario Orozco o Enrique Altamirano, e incluso una pieza desconocida en forjado del siglo XVIII, son también algunos ejemplos de esta muestra universal. El propio Eulalio Ferrer Rodríguez, impulsor de este museo, describe en su diario escrito en el campo de concentración de Barracas, en julio de 1939, lo que supone el Quijote para él: "No sólo leo a Don Quijote, lo veo. Me parece un ser de carne y hueso. En cada rostro que contemplo, en cada gesto que observo hay partes de él. La fuerza descriptiva penetra en el ambiente y lo vuelve quijotesco. Es un libro que se adapta al tiempo, que corre con el tiempo. ¡ Ay que alivio leer el Quijote!. Leerle en un campo de concentración, como minutero de la hora humana, como descubrimiento de los ideales que justifican la locura del genio para convocar el gobierno de la razón".


Juan Luis Galiardo y Carlos Iglesias interpretaron la película “El caballero Don Quijote” de Manuel Gutiérrez Aragón. Un film estrenado en 2002 y patrocinado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

El Quijote en el cine y la televisión

El mundo del celuloide o el séptimo arte también ha intentado reflejar las andanzas del noble caballero y su escudero, a través de más de una decena de películas, con guiones subjetivos y en algunos casos, algo dispares, debido a la complejidad de llevar la obra a la gran pantalla. En todas estas películas, al igual, que en el resto del mundo del arte, el guionista y el director, realizan una interpretación personal del mundo quijotesco.

La primera aparición del personaje surge en 1923 de la mano del director británico, Maurice Elvey, amante de los clásicos y que cuenta con dos grandes actores del cine mudo como fueron Rober Shaw y George Robey, éste último conocido por sus musicales en Brodway. En 1935 y en 1947, también aparecen quijotes europeos, pero sin lugar a dudas, el film más universal del hidalgo, lo llevó a los cines, Orson Wells, quien tuvo que abandonar el proyecto en varias ocasiones por falta de presupuesto, hasta que en 1992 la película se presentó en el Festival de Cannes y donde el propio Wells ejercía de narrador, contando con actores y un equipo técnico español.

En 1957 se rueda "Don Kikhot", una producción soviética que sigue fielmente el libro, pero con la introducción de un mensaje subliminal sobre la lucha de clases, característica de todas las películas rusas de la época. "Don Kikhot" no pudo estrenarse en EEUU hasta 1961, debido al endurecimiento de la guerra fría por el incidente de Bahía de Cochinos.

En 1972 llega al cine, la versión cinematográfica del musical "Man of la Mancha" gracias a Artur Miller y que contó con Peter O'Toole y Sofía Loren, como Don Quijote/Cervantes y Dulcinea.

En España, el Quijote del cine, tiene un listón muy alto, debido en primer lugar a la serie de televisión de Manuel Gutiérrez Aragón de 1991, producida por TVE y que contó con decorados, música y fotografía de altísimo nivel para trasladar la más fiel adaptación de la obra de Cervantes. La interpretación de Fernando Rey y Alfredo Landa, fueron alabadas por público y crítica, pero el director, no abandonó el proyecto de rodar una segunda parte, hasta que en 2002, estrenó "El caballero Don Quijote", donde Juan Luis Galiardo interpreta un quijote crepuscular, gastado y decrépito, junto a Carlos Iglesias en el papel de Sancho Panza.

Dibujos animados

¿Quién no se acuerda de este maravillosa serie de dibujos animados sobre Don Quijote?. Fue uno de los grandes proyectos de la televisión infantil que constaba de 39 episodios de 25 minutos cada uno. Se proyectó en TVE aunque la propietaria de la serie era la productora Romagosa Internacional. Los dibujos y la dirección eran de Cruz Delgado y el montaje tuvo la mano del director español, José Luis Berlanga. Fue declarada de interés educativo por el Ministerio de Asuntos Exteriores que la exportó a otros muchos países. El Ministerio de Educación y Asuntos Sociales, la Junta de Comunidades, los ayuntamientos de Alcalá de Henares, Argamasilla de Alba (Ciudad Real), Ciudad Real o la Obra Social de Caja Castilla-La Mancha, se unieron a esta declaración. La voz de Don Quijote fue interpretada por Fernando Fernán-Gómez, Sancho era Antonio Ferrándis, la Orquesta Sinfónica de RTVE y Juan Pardo, entre otros, se encargaron de incorporar a la serie una música que aún se recuerda en muchos hogares españoles.


Entre las muchas utilidades que se ha dado a la historia de Cervantes para identificar nuestra cultura, una de las más anecdótica fueron los sellos que puso en circulación Correos España con dibujos de Mingote en los que reflejaban los episodios más conocidos del Quijote.

También el dibujante Mingote trabajó con los personajes del Quijote de Cervantes y muchas de sus localizaciones en unos sellos para Correos España, con el objetivo de identificar a los personajes cervantinos con la cultura y las tradiciones españolas.

Arte escénico

En el teatro no podíamos olvidarnos de la creación escénica de Maurizio Scaparro sobre la novela cervantina, a partir del guión de Rafael Azcona del año 1983, cuya versión en italiano se estrenó en el Festival de Spoleto. Luego se hicieron sendas versiones para el cine y la televisión y se llegó a presentar en el Festival Internacional de Teatro de Almagro. Este "Don Quijote. Fragmentos de un discurso teatral" tuvo su mejor encarnación con Josep María Flotats y Juan Echanove, con motivo de la Exposición Universal de Sevilla en el 92. La mayor parte de la dramaturgia se basa en el diálogo entre Don Quijote y su incondicional escudero. La obra narra la peculiar investidura de caballero del Quijote, el episodio en el retablo de la molinera y el fin de las andanzas del hidalgo tras sucumbir a la lanza del Caballero de la Blanca Luna.

También, Sancho Panza está gozando de una nueva dimensión en el mundo del teatro, gracias al texto "En defensa de Don Quijote" de Fernando Fernán Gómez y protagonizado por Juan Manuel Cifuentes.

El mundo del musical se rindió a la historia del caballero andante con la obra "El hombre de la Mancha" de innegable calidad dramática y musical, y que tuvo una enorme repercusión desde que se estrenara en Nueva York en 1965. Es obra, ya leyenda musical de los escenarios, tuvo en nuestro país a Paloma San Basilio y a José Sacristán, como máximos exponentes en una puesta en escena que estuvo más de tres años representándose en Madrid. También el tenor, Plácido Domingo grabó un disco sobre el musical en el que interpretaba la pieza "El Sueño Imposible".

El ballet ha trasladado la historia, especialmente gracias al Ballet Bolshoi, que en los cinco continentes representó este Quijote, en el que participaran más de 50 bailarines, o la ópera, que de la mano del compositor Cristobal Halffter, supo darle la musicalidad de "fantasía y creatividad".

Fernando Miranda