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La ruta recorre localidades de las provincias de Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Albacete
DE TURISMO COMO UN QUIJOTE

Argamasilla de Alba, Campo de Criptana o El Toboso son algunas de las localidades que están reflejadas en la obra de Cervantes y que forman parte de la ruta de "El Quijote", que recorre cuatro de las cinco provincias castellano-manchegas. En estos municipios los visitantes pueden conocer la cueva de Medrano, donde parece ser que Cervantes, estando preso, dio comienzo a "El Quijote", los famosos molinos que confundiera Don Quijote con gigantes o la casa de Dulcinea.

"El Quijote" es el nombre de una de las rutas turísticas más características de Castilla-La Mancha. Discurre por varias de sus provincias y recorre algunos de los parajes y poblaciones que mejor definen el paisaje y la arquitectura manchegos.

El recorrido comienza en la localidad toledana de Consuegra, importante población de origen romano. Está dominada por el monte Calderico en el que se alza una típica crestería manchega con los molinos de viento y el castillo y desde donde se puede contemplar un bello panorama de la Mancha y una interesante perspectiva del conjunto urbano.

Los molinos reciben nombres como la Turca, la Zorra o el Sancho Panza. En este último tiene lugar la fiesta de la Molienda de la Paz, un acontecimiento cultural que con el tiempo ha adquirido importancia y que en el transcurso de la misma tiene lugar el Acto de Exaltación Manchega presidido por la Dulcinea y sus damas. Por su parte, el castillo pertenece a los primeros tiempos de la Reconquista y debió ser construido por los caballeros sanjuanistas en la segunda mitad del siglo XII o principios del XIII, sobre una defensa romana transformada en época visigoda.

Próxima a la torre sur del castillo está la capilla de la Virgen Blanca, del siglo XIII, patrona de Consuegra. Desde esta altura observamos el pueblo, dividido en dos por el río Amarguillo.

Se conservan innumerables ejemplos arquitectónicos de diversas épocas: de los siglos XVI y XVII son la iglesia de San Juan Bautista y la del convento de las Carmelitas; el Ayuntamiento es renacentista y se alza en la plaza de España, donde se pueden ver algunas casas con corredores de madera. Frente a ésta se encuentra el viejo pósito. En el edificio de los "Corredores" se ha instalado un interesante museo local que alberga hallazgos arqueológicos y etnológicos de la zona, desde hachas neolíticas, pasando por material del poblado celtibérico, restos de la cultura romana, medieval, hasta finales del s. XIX, momento en el que una inundación transformó, en cierta medida, la estructura urbanística de la población.

En el siglo XVIII se construyó el convento de los Franciscanos, la iglesia parroquial de Nuestra Señora y la ermita de la Vera Cruz y del XIX son la plaza de toros, la iglesia del barrio del Imparcial y el colegio de las monjas.

Cabe destacar que el último fin de semana de octubre se celebran las Fiestas de la Rosa del Azafrán, con concursos de monda de la flor que nace al salir el sol y muere al caer la tarde.


La artesanía forma parte de la oferta turística de esta popular ruta. En la imagen cántaros de Evelio Cruz en Mota del Cuervo(Cuenca).
Foto:
ANTONIO REAL

Asimismo, se sigue manteniendo a duras penas la tradición alfarera, fabricando las típicas piezas utilitarias en barro cocido vidriadas en color melado y decoradas con tierras claras y existe un interesante taller de forja.

Muy cerca se encuentra Madridejos cuyo origen se remonta también a la época romana. Son muchos los monumentos de interés que podremos admirar en esta población. La iglesia parroquial de El Salvador, del siglo XVI, de transición del gótico al renacimiento y reformada en el XVIII; el convento de San Francisco, con iglesia y claustro y el de las Clarisas, construido en el siglo XVII. También destaca el rollo de Justicia y la fuente neoclásica.

En cuanto a sus tradiciones el primero de mayo se celebra la romería de la Virgen de Valdehierro, con el tradicional hornazo.


La artesanía forma parte de la oferta turística de esta popular ruta. En la imagen cántaros de Evelio Cruz en Mota del Cuervo(Cuenca).
Foto:
ANTONIO REAL

Tomando la comarcal que se dirige a Alcázar de San Juan nos acercamos hasta otro lugar de interés, Camuñas, donde merece la pena ir durante las fiestas del Corpus Christi, declaradas de interés turístico. Existen dos cofradías antiquísimas, Pecados y Danzantes, cuya actuación es muy diferente: unos encarnan al pecado, por lo que no tienen acceso al interior del templo durante la celebración de la Eucaristía. Por su parte, los danzantes o virtudes sí toman parte en la misa y durante el trayecto procesional acompañan a la custodia. Casi al final interpretan la danza denominada por ellos tejer el cordón ante el altar instalado con anterioridad y donde el sacerdote deposita la custodia.

La ruta continúa hacia Villafranca de los Caballeros, población en cuyo término se han encontrado importantes yacimientos arqueológicos celtibéricos. Mantiene un conjunto urbano de grandes caserones manchegos en el que destaca su iglesia parroquial de Santa María pero su importancia radica en el conjunto de lagunas que se encuentran en su término.


Herencia (Ciudad Real).
Foto:
ANTONIO REAL

Otro cercano pueblo es Herencia cuyo casco urbano antiguo, de casas encaladas en perfecta alineación, se centra en torno a la plaza de España y la Iglesia de la Merced. El municipio es famoso por sus quesos y por su fiesta mayor, el carnaval, declarada de interés turístico regional, en el que salen las figuras del perlé y las ginetas.

Tomando la N-420 se llega a Puerto Lápice, población del más puro estilo manchego, puerta de entrada en la provincia de Ciudad Real y un lugar de pintoresca belleza en el que sus calles y sus casonas, adornadas con rejerías, constituyen su principal atractivo.

Las diversas y típicas ventas hacen honor a su antiguo nombre de Ventas del Puerto Lápice, que Cervantes inmortalizó en su obra. En una de ellas, llamada precisamente Venta de Don Quijote, bien hubiera podido ser armado caballero el hidalgo manchego.

Villarta de San Juan es otro de los municipios de la ruta "El Quijote". Allí se puede ver, sobre el río Cigüela, un interesante puente romano reformado en época de Felipe II y junto a éste los restos de otro puente de finales del siglo XVIII. A ocho kilómetros por la carretera 4126 está Arenas de San Juan, situada en un alto cerro próximo al río Cigüela. Su iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Angustias es uno de los edificios más bellos y originales del arte románico-mudéjar. Muy cerca se encuentra el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

DONDE SE ESCRIBIÓ EL QUIJOTE

Argamasilla de Alba es otro típico pueblo manchego de este itinerario, rico enclave arqueológico del que proceden importantes restos de época romana y visigoda. Aquí, en la cueva de Medrano, parece ser que Cervantes, estando preso, dio comienzo a El Quijote. Situada en una esquina, en el centro de la población, tiene una sola planta y cueva en dos niveles, a la que se accede por el patio y fue declarada monumento en 1.972. Otro edificio significativo es la popular casa del Bachiller Sansón Carrasco.

A doce kilómetros, junto a la presa del pantano, se encuentra el castillo y santuario de Peñarroya, lugar de romería para las gentes de Argamasilla y La Solana que comparten patrona, la Virgen de Peñarroya.


Parque natural de las Lagunas de Ruidera,incluido en la Ruta de D. Quijote.
Foto:
ANTONIO REAL

Aquí comienza el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, una de las zonas lacustres más importantes de la Península Ibérica. Son en total catorce, nueve de las cuales pertenecen al término municipal de Ossa de Montiel y el resto a la provincia de Ciudad Real. Se extienden a lo largo de 25 kilómetros y desde la primera a la última descienden 120 metros y cada una recibe un nombre. Remontando, se encuentra la del Cenagal, siguiendo por la Celadilla, cueva Morenilla, Laguna del Rey, la Colgada, Batanas y Salvadora, Lengua, Redondilla, San Pedro, Tinaja, Tomilla, Conceja y la Blanca.

Entre la Laguna del Rey y la de cueva Morenilla se encuentra Ruidera, población que surgió junto al Puente del Rey y la Casa del Rey. Cerca de la laguna de San Pedro y del camino que lleva a la ermita de San Pedro, se encuentra la famosa "Cueva de Montesinos" inmortalizada en "El Quijote".

Dejando las Lagunas en dirección a Ossa de Montiel, poco antes de llegar, a la izquierda, encontramos Tomelloso. Toda su actividad gira en torno a la producción vitivinícola. En el centro del núcleo urbano se sitúa la posada de los Portales, la iglesia parroquial de la Asunción y el museo monográfico dedicado a Antonio López Torres y su obra pictórica. Otros edificios destacables son la estación de ferrocarril y algunas bodegas de los siglos XIX y XX.

Característicos de la zona son los llamados bombos manchegos, que son una especie de chozas abovedadas hechas con lajas de piedra sin argamasa. En su interior, chimenea, camastros de piedra y pesebres para el ganado. En la carretera a Pedro Muñoz hay uno junto al Museo Etnológico del Carro.

El subsuelo de Tomelloso está horadado por más de cuatro mil cuevas que en otro tiempo la mayoría fueron bodegas y que aún conservan gigantescas tinajas.

A 30 kilómetros se encuentra Alcázar de San Juan, importante nudo de comunicaciones, centro neurálgico de la comarca del Campo de San Juan y municipio que conserva importantes muestras de su pasado histórico. Llama la atención que el carnaval, declarado fiesta de interés turístico regional, se celebra del 25 al 28 de diciembre.


Vista panorámica de Mota del Cuervo (Cuenca).

Foto:
ANTONIO REAL

¿MOLINOS O GIGANTES?

Muy próximo se encuentra Campo de Criptana, cuya imagen está presidida por los famosos molinos que confundiera Don Quijote con gigantes. Situados en la sierra de la Paz; en la actualidad se conserva diez de los 32 que tuvo en otras épocas. Tres de ellos han sido monumentos por su antigüedad. El Burleta data de 1.555, tiene seis metros de diámetro y doce ventanillos orientados según los doce aires, conserva en el tercer nivel su maquinaria para moler en perfecto estado. El Infante es de 1.500 y presenta algunos deterioros en su estructura. El Sardinero se encuentra mejor conservado. Estos tres molinos son de propiedad municipal, los otros siete fueron construidos a partir de 1.900: el Culebro alberga el Museo Sara Montiel, la Quimera el Museo de Labranza y en el Pilón el Museo del Vino.

Pedro Muñoz es otra importante villa inmortalizada en la obra cervantina y donde destaca la Iglesia de San Pedro y algunas mansiones solariegas de arquitectura típicamente manchega como la Casa de la Paca. En las afueras del pueblo, al norte existe un conjunto de pequeñas lagunas de gran belleza y valor ecológico y que ofrecen unas condiciones ideales para la observación de las aves acuáticas.

Mota del Cuervo cuenta también con un notable grupo de siete molinos de viento. Éstos, junto con los de poblaciones como Campo de Criptana y Consuegra, dan la típica imagen de la Mancha de Don Quijote. En esta localidad es tradicional la fabricación artesana de cántaros y otros utensilios de alfarería, oficio aquí practicado por las mujeres que son conocidas como "cantareras".

El viajero debe tener también en cuenta otro municipio Belmonte, villa natal de Fray Luis de León. Es un conjunto monumental de gran interés, que conserva importantes edificios civiles y religiosos, además de un muy bien conservado castillo. Uno de los elementos más importantes del complejo monumental de Belmonte es su recinto amurallado.

De gran belleza igualmente es su conjunto del casco urbano, donde sobresale la iglesia colegial de San Bartolomé, de grandes dimensiones, gótico renacentista.

Un poco más adelante se encuentra Osa de la Vega, donde se puede visitar la parroquia de la Asunción. Y continuando hacia Quintanar de la Orden está Los Hinojosos, dos pueblos en uno, separados y unidos por la carretera. El conjunto urbano está dividido en dos partes, con dos iglesias, la de San Bernabé y la de San Bartolomé.

Quintanar de la Orden es un municipio toledano de antigua fundación, cuyas primeras noticias datan de 1.557, y en el que hay destacados edificios históricos que visitar como la iglesia de Santiago, la Casa de Piedra o la plaza de toros.


Museo de Dulcinea en El Toboso (Toledo).
Foto:
ANTONIO REAL

DULCINEA Y EL MUSEO CERVANTINO

El Toboso, lugar donde ubica Cervantes a la sin par Dulcinea, es el pueblo que cierra la ruta "El Quijote". Alberga entre sus calles y plazas numerosos monumentos de interés histórico, además de muchos rincones llenos de encanto, con su tradicional edificación de mampostería y tapial, y el refulgente encalado de sus muros.

La Casa de Dulcinea, además de su valor literario y de ser para los tobosinos la residencia antigua de una vecina histórica y famosa, doña Ana Martínez Zarco de Morales, a quien se identifica con la Dulcinea de El Quijote, es una casa de labor típicamente manchega del siglo XVI, muy bien restaurada, de planta rectangular y dos alturas, con una tercera en la parte central a modo de torreón.

Tiene otros edificios de interés, como el convento de Trinitarios, el convento de monjas franciscanas o la iglesia parroquial de San Antonio Abad. Sin embargo, el que más llama la atención es el Museo Cervantino, que alberga una interesante colección de ediciones de "El Quijote" en diferentes idiomas y firmados por personajes ilustres de todo el mundo.

MARISA BARRIOS