PARQUES ARQUEOLOGICOS DE CASTILLA-LA MANCHA
DESCUBRIENDO NUESTROS ANTEPASADOS


Recópolis muestra en sus ruinas y yacimientos, una de las más importantes ciudades de la época visigoda.
Foto: ANTONIO REAL

El Gobierno regional ha velado por la recuperación y rehabilitación de los diferentes yacimientos arqueológicos de Castilla-La Mancha. Ahora, gracias a la Ley de Parques Arqueológicos, pionera en España, la región contará con una red, constituida por cinco complejos monumentales de primer orden internacional.

Castilla-La Mancha cuenta con cinco parques arqueológicos en la región: Segóbriga, (Cuenca), dentro del término municipal de Saelices, que junto al de Tolmo de Minateda en Albacete, el de Carranque en la provincia de Toledo, Alarcos en Ciudad Real; Recópolis en Zorita de los Canes (Guadalajara), configurarán la red de parques arqueológicos más importantes de toda la Península Ibérica.

Estos proyectos de recuperación y mejora de los cinco importantes conjuntos monumentales, han visto incrementada su proyección cultural gracias a la Ley de Parques Arqueológicos, una iniciativa legislativa planteada por el Gobierno regional y pionera en el conjunto de las comunidades autónomas españolas.

Estos parques arqueológicos no deben contemplarse únicamente desde la perspectiva de monumentos, fáciles exponentes por sus características y valor artístico de atracción turística, sino como una forma de acercarnos a los modos y maneras, a la vida cotidiana y rural que tenían las antiguas civilizaciones. El Gobierno autonómico ha pretendido que cada parque arqueológico sea una lección didáctica de Historia, con centros de interpretación y exposición de piezas recuperadas, modernas instalaciones, proyecciones audiovisuales, recreaciones en tres dimensiones fácilmente accesibles para todos los visitantes. Los cinco parques arqueológicos se encuentran ubicados en parajes naturales castellano-manchegos de gran valor ecológico.

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, adquirió durante el Debate de Investidura, el compromiso de completar la red regional de parques arqueológicos con el Tolmo de Minateda y Recópolis, los dos yacimientos que aún faltan por inaugurar oficialmente para unirse a los otros tres. El Gobierno castellano-manchego ha creado con esta red más de 4.000 empleos, invirtiendo 7 millones de euros.

El espectáculo de la antigüedad: Segóbriga

Este nuevo parque incluye las ruinas de la antigua ciudad romana de Segóbriga, ofreciendo al viajero un Centro de Interpretación y una zona monumental, donde se encuentran los restos del santuario dedicado a la diosa Diana.

Las excavaciones se remontan al siglo XVI, fecha en que surge interés por esta ciudad, que había llegado a ser en época visigoda una sede episcopal. Tras varios años de actividades, en 1962 comenzaron las excavaciones, cuyo resultado fue el espectacular descubrimiento del teatro y anfiteatro, dos de los monumentos más emblemáticos de Segóbriga. En la actualidad los trabajos arqueológicos han permitido poner al descubierto el foro, es decir el centro urbano con su plaza pavimentada de esta antigua polis.

La apertura del Parque ha significado la construcción de un moderno Centro de Interpretación a la entrada del recinto, en el que se exponen piezas de gran valor artístico. Este lugar dispone de una moderna sala de medios audiovisuales con capacidad para unas 80 personas.

La ciudad romana de Segóbriga fue construida en la segunda mitad del siglo I antes de nuestra era, aunque su etapa de esplendor llegó bajo el reinado del emperador Augusto. Bajo los diversos emperadores Flavios, la ciudad vio levantar el teatro, el anfiteatro, las termas monumentales junto a la ermita y algunos edificios contiguos a la zona de bosque.

Así Segóbriga se convirtió en la ciudad más importante de la vía romana que unía la meseta con el puerto de Cartagena.

El Teatro es uno de los edificios singulares. Presenta un hemiciclo o cave semicircular y una escena monumental. Entre las columnas se colocó una serie de estatuas representando togados y musas. El edificio tenía una capacidad para más de dos mil personas.

El anfiteatro es el único de los conservados en el interior de Hispania y el elemento emblemático de la ciudad durante siglos. Ocupa una superficie de 3.836 metros cuadrados y capacidad para 5.500 personas.

Las murallas, las puertas, el foro, la basílica, el templo de culto imperial y las termas monumentales se encuentran igualmente restauradas, otorgando un gran esplendor a este inmenso Parque Arqueológico.


El Parque Arqueológico de Carranque celebró recientemente su primer aniversario como parque regional, recibiendo la visita del turista 30.000.
Foto: CARLOS MORENO

Autoridad durante el Imperio: Carranque

Para muchos arqueólogos este yacimiento es el enclave más importante y mejor conservado del final del Imperio Romano. Se encuentra ubicado en el municipio de Carranque en la comarca toledana de la Alta Sagra, junto al río Guadarrama. En el parque se encuentran un gran conjunto de edificaciones, realizadas a finales del siglo IV, la iglesia cristiana más antigua de España, una de las más espectaculares villas romanas y el conjunto de mosaicos más impresionantes de todo el Imperio Romano.

El Parque Arqueológico se extiende por ambas orillas del río Guadarrama, una parte es conocida como “Las suertes” y la otra como “Comaleches” y “Sacristana”.

Los terrenos donde se excava están en el límite entre las provincias de Toledo y la Comunidad de Madrid.

Entre los edificios descubiertos destaca uno con patio central ajardinado, habitaciones de gran tamaño y el oecus, un salón de recepción, igualmente dos bibliotecas, dormitorios para la familia, bodegas, pasillos y corredores.

La mayor parte de las habitaciones están ornamentadas con mosaicos que representan escenas mitológicas: En la habitación de Materno, encontramos el mosaico dedicado a Atenea, Hércules y Diana, además del rapto de Hilas, Acteón y el baño de Diana, Píramo y Tisbe y Amímone y Neptuno. La representación de la muerte de Adonis se encuentra en el Oecus o sala de reuniones, y en la dependencia denominada “Fuente del Océano” se halla la entrega de Briseida a Aquiles (Iliada), y las ninfas, Océano, Minerva y Hércules.

También se encuentran en Carranque otros dos edificios, uno de ellos con baños monumentales de ricos materiales de ornamentación.

El último edificio es el más espectacular, un panteón con una gigantesca cúpula, cuya alzada tenía unos 16 metros del suelo.

El yacimiento de Carranque de época teodosiana, era propiedad de Materno Cinegio, un personaje de gran relevancia en su tiempo y prefecto del pretorio en Oriente. Toda esta unidad arquitectónica y urbanística – un palacio, baños, templete, iglesia- eran expresión de autoridad y poder y el lugar escogido, era el cruce de caminos más importante de toda Hispania.
El Parque Arqueológico de Carranque ha celebrado recientemente su primer aniversario con la llegada del visitante 30.000.


E
l Tolmo de Minateda es una de las mayores concentraciones funerarias que se conocen. Mezcla de historia y misticismo.
Foto: ANTONIO REAL

Bajo los túmulos: Tolmo de Minateda

El yacimiento arqueológico conocido como Tolmo de Minateda se encuentran muy próximo a Hellín (Albacete). Es un espectacular peñasco, cuya localización y altura lo convertían en un lugar estratégico para controlar los caminos entre Albacete, Murcia y Alicante.

Este peñón, fue un lugar elegido por diferentes grupos humanos para llevar a cabo sus asentamientos desde la Edad de Bronce hasta el siglo X d.c.

En esta montaña hay una zona que coincide con la trama urbana, denominada “El Reguerón”, donde se han construido murallas, puertas y sistemas defensivos.

Hasta la fecha, la ocupación más antigüa que se ha constatado pertenece a la Edad de Bronce y se trataba de un enterramiento, una fosa común para los muertos, un cementerio de aquella época. Durante la civilización íbera, se siguen realizando en este lugar santo, túmulos y monumentos funerarios; así como una estructura de muralla realizada en mampostería.
En época romana, la ciudad, la Ilunum de Ptolomeo, refuerza la muralla.

Posteriormente en la etapa posromana, se continúa realizando el sistema defensivo y se materializa una puerta, un baluarte y una torre, dispuestos en forma de “L”, además de todo un complejo espectacular de espacios públicos y habitaciones de gran interés científico.

En la época visigoda: Recópolis

Recópolis fue una gran ciudad visigoda mandada construir por el rey Leovigildo en el año 578, en honor de su hijo Recaredo, heredero del trono del reino de Toledo. Es un núcleo urbano de gran valor histórico. Posee una muralla conformada por lienzos de sillerejo, jalonados por torres.

En la parte superior se ha descubierto una iglesia y un gran conjunto palatino. El templo de planta cruciforme, - inédita en toda la Península Ibérica -, domina toda la ciudad. Además esta iglesia está unida al Palacio, en el que destaca una construcción de grandes dimensiones (133 metros de longitud por 9 de anchura).

Las investigaciones en Recópolis fueron iniciadas por J. Cabré entre 1944 y 1945, y después a lo largo de los años sesenta, setenta y ochenta, los trabajos se suceden intermitentemente para, finalmente, ser retomados por el arqueólogo Lauro Olmo en la década de los noventa.

Este yacimiento único en toda Europa demuestra que fue un centro administrativo, político y económico, reflejo del reino de Toledo en época visigótica.

En las inmediaciones de la ciudad se han detectado importantes restos arqueológicos como canteras medievales, acueductos, y un castillo, ubicado en el conjunto de Pastrana, que también podría resultar interesante al viajero.


En Alarcos contemplamos arquitecturas de la cultura íbera a la época medieval.

Foto: ANTONIO REAL

Alarcos: Yacimiento escuela

En el término municipal de Ciudad Real y a ocho kilómetros de la ciudad, se alza el yacimiento arqueológico de Alarcos, cuya localización se encuentra al margen izquierdo del río Guadiana.

En esta amplia extensión, destacan los asentamientos fechados entre los siglos V al III. A. C, propios de la cultura ibérica y por otro, la etapa medieval centrada en el siglo XII. Esta última es la más conocida porque aquí se desarrolló la batalla de Alarcos en el año 1195. En el XIV se edificó la ermita dedicada a la Virgen de Alarcos y desde entonces se celebra una romería. Este conjunto histórico cuenta con una buena infraestructura para el visitante, ya que dispone de un amplio aparcamiento y restaurante-cafetería, entre otros servicios.

Las excavaciones se han centrado, hasta la fecha, en la ladera sur, descubriéndose la muralla medieval que bordea el yacimiento; y parte del poblado y necrópolis ibéricas situadas en la zona este.
Las dos áreas más elevadas están representadas por la ermita y el castillo o alcazaba.

Debido a las características de este asentamiento y su proximidad con la Universidad de Castilla-La Mancha, convierten a este futuro Parque Arqueológico, en candidato para ser yacimiento - escuela.

Fernando Miranda