La lucha contra el tabaco en Castilla-La Mancha
DEJAR DE FUMAR UN RETO INDIVIDUAL Y SOCIAL


La doctora López Gabaldón es la responsable de la UTET en Toledo.
Foto: LAURA TORREBLANCA

Según los datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad de Castilla- La Mancha, el 33,9% de la población regional es fumadora, una cifra que está por debajo de la media nacional. Hay mayor número de hombres que mujeres, pero éstas comienzan a fumar más jóvenes. Aún así, son ellas las que toman a una edad más temprana la decisión de dejar de fumar.

En palabras del consejero de Sanidad, Roberto , “el tabaquismo es la primera causa de mortalidad prematura y evitable”, por ello en el año 2003 se inició un proyecto para 8 años en Castilla-La Mancha en el que se habilitaron 7 Unidades de Tratamiento Especializado del Tabaquismo, UTET, en colaboración con 193 centros de salud en la región.

Los hospitales que cuentan con estas unidades especializadas son el Perpetuo Socorro, de Albacete; Mancha-Centro de Alcázar de San Juan, en Ciudad Real; Virgen de la Luz, en Cuenca; el Universitario de Guadalajara, Nuestra Señora del Prado en Talavera de la Reina y el Virgen de la Salud en Toledo.


El consumo de tabaco está generalizado en nuestra sociedad, es necesario conocer sus aspectos nocivos para la salud.

Foto: LAURA TORREBLANCA

Los pacientes de los UTET llegan a la consulta derivados de los centros de Atención Primaria o a través de otros pacientes.
Hasta ahora son más de 1200 los pacientes que están en tratamiento, con un éxito entre el 25 y 30% el pasado año.
Cada unidad está compuesta por un especialista en neumología o alergología y un diplomado en enfermería.

El tratamiento

Según informa a la revista Castilla-La Mancha la doctora Encarna López Gabaldón, coordinadora de la UTET en Toledo, el tratamiento se inicia con un procedimiento que trata de modificar los hábitos de la persona que le incitan a fumar, una modificación de las conductas que el paciente relaciona con el consumo del tabaco. Para ello la motivación del paciente es fundamental y un factor imprescindible.

En la primera consulta se realiza una historia clínica general y otra tabáquica con el fin de saber el tiempo que el paciente lleva fumando y el consumo diario. También se efectúa un test que da a conocer el nivel de adicción del paciente y a partir de estos resultados se prescribe el tratamiento farmacológico.

Los tratamientos pueden darse de forma individual o en grupo ya que para muchos resulta de gran apoyo y refuerzo.


El consumo de tabaco está relacionado con el entorno social.
Foto: LAURA TORREBLANCA

Durante el tratamiento individual el seguimiento es continuado, en los 3 primeros meses el paciente acude a consulta un día por semana , una vez cada 15 días a partir de los 6 meses y una vez al mes hasta concluir el año de tratamiento, en este momento el fumador pasa a considerarse exfumador.

Según la doctora, la preocupación por la salud suele ser el motivo que lleva al fumador al abandono del tabaco, unido a la dependencia que crea generando en el fumador una sensación de falta de libertad; otro de los motivos más habituales suele ser la existencia de un hijo menor dentro del núcleo familiar, al que el paciente trata de servir de ejemplo.

Como señala la doctora López Gabaldón , el abandono del tabaquismo es una empresa difícil que no siempre se consigue al primer intento: “es difícil conseguirlo la primera vez, es un proceso y pueden existir recaídas”.


La motivación es el factor fundamental para dejar de fumar.
Foto: LAURA TORREBLANCA

Las recaídas normalmente son provocadas por una falta de motivación y en algunos casos pueden estar ligadas a trastornos depresivos o algún tipo de enfermedad psiquiátrica.

Otro de los puntos que destaca la doctora López en el aumento de tabaquismo hace referencia al último estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud sobre “Tabaco y pobreza”, que relaciona el consumo de tabaco con las clases bajas de la sociedad y el bajo poder adquisitivo.

LAURA TORREBLANCA