Embalses del Tajo
Mares en el curso del río


El embalse de Navalcán se encuentra próximo a Talavera. Su localización es estratégica para muchos municipios próximos a la Ciudad de la Cerámica.
Foto: VICENTE GARCÍA CANSECO

En el cauce del río Tajo se encuentran catorce embalses, la mayoría de ellos fueron construidos en las décadas de los años cincuenta y sesenta, y su principal función era potenciar como fuente de energía la electricidad. Destacan por su interés, los embalses de la cabecera del Tajo como son Entrepeñas, Buendía y Bolarque desde donde parte el trasvase Tajo-Segura.

Catorce embalses jalonan el largo cauce del Tajo desde su nacimiento en los Montes Universales, en la sierra de Albarracín (Teruel), hasta la frontera con Portugal. Si siguiéramos el curso natural que tiene el Tajo a su paso por el centro de la Península Ibérica, el primer embalse que nos encontraríamos sería la presa de Entrepeñas y el último, lo localizaríamos en el de Cedillo, justo en el límite de la provincia de Cáceres con el territorio portugués, sin embargo, la mayoría de estos embalses que surgen al paso del extenso y largo Tajo, se encuentran en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.

Entrepeñas y Buendía


El embalse de Entrepeñas en Guadalajara es el primero que se nutre del cauce natural del propio río Tajo. Este embalse además tiene un gran atractivo medioambiental.
Foto: ANTONIO REAL

El embalse de Entrepeñas es el primero que se nutre del cauce natural del propio río Tajo. Fue construido en el año 1956 y tiene aproximadamente 87 metros de altura. Ocupa una extensión de algo más de 3.000 hectáreas y su principal función viene determinada por el trasvase Tajo-Segura. Se construyó con fines de abastecimiento humano, riego y suministro hidroeléctrico. Hablar de Entrepeñas es también por proximidad hablar de Buendía, éste último no se abastece de las aguas del Tajo propiamente dicho, sino de las aportaciones de tres de sus afluentes como son los ríos Guadiela, el Mayor y Guadamajud. Entrepeñas es un embalse de regulación hiperanual, fue construido por el Estado español y está situado en los términos municipales alcarreños de Auñón y Sacedón. Sus aguas se derivan a la cuenca del Segura para el riego y el abastecimiento, así como a las Tablas de Daimiel.

El embalse de Buendía fue construido en el año 1957, tiene una altura de 78,10 metros, puede embalsar 1.638 hectómetros cúbicos y se extiende por una superficie de 8194,79 hectáreas.

Bolarque

El trasvase Tajo-Segura tiene en Bolarque, un segundo gran pulmón hidrológico en el río Tajo. Este embalse fue construido en el año 1910 y es quizás uno de los más antiguos que existen en la España seca. A pesar de que su construcción data del año 1910, tuvo que sufrir numerosas intervenciones y remodelaciones, hasta que se dio por terminada esta obra definitivamente en el año 1954. El embalse de Bolarque se encuentra ubicado en Almonacid y Pastrana, ambos términos municipales de la provincia de Guadalajara. Su propietario es Unión Fenosa y con 31 hectómetros cúbicos forma una central eléctrica reversible con Bujeda para bombear el agua trasvasada en dirección a la cuenca del Segura, salvando así un desnivel de más de 200 metros.

El embalse de Bolarque tiene aproximadamente 45 metros de altura, embalsa 30,70 hectómetros cúbicos y se extiende por una superficie de 490 hectáreas.

Este embalse ha sido declarado en numerosas ocasiones centro estratégico de interés y está custodiado por el Ejército.

Trillo y Zorita

En esta misma zona, en la denominada cuenca alta del Tajo, se alzan los pequeños embalses de Zorita y de La Ermita, el primero se encuentra en el término municipal de Zorita de los Canes y el segundo en Trillo. El embalse de Zorita fue construido en 1947 y recoge agua directamente del Tajo. Tiene prácticamente 19 metros de altura y embalsa 3 hectómetros cúbicos en sus 57 hectáreas de extensión. El embalse de La Ermita fue construido en 1947 y es propiedad de Unión Fenosa. Ambos embalses tienen una finalidad propiamente hidroeléctrica y la central de Trillo y la central nuclear de Zorita, fueron ubicadas en esta zona, debido a su proximidad con estos dos embalses que suministran estas dos centrales. También es para uso energético el embalse de Almoguera, ubicado en el término municipal del mismo nombre, muy cerca del embalse de Zorita. Tiene 25 metros de altura, ocupa una extensión de 186 hectáreas y tiene capacidad de algo más de seis hectómetros cúbicos. Su principal uso es el hidroeléctrico.

Embalses de Madrid y Toledo


Embalse de Castrejón en Toledo. Paraje conocido como las Barrancas.
Foto: ANTONIO REAL

Si siguiéramos el curso del río, aún en la provincia de Guadalajara, encontraríamos la pequeña presa de Estremera, que el Estado construyó en 1950 para el riego y la producción de energía eléctrica. Aguas abajo, ya en la provincia de Madrid, en el término municipal de Aranjuez, alcanzaríamos el embalse El Embocador, que es el más antiguo de todos los embalses que regulan el curso del río Tajo. Su construcción estatal data de 1530, con diversas modificaciones hasta 1700. Tiene una altura de poco más de 4 metros y una extensión de algo más de 8 hectáreas. Su principal función es el riego de los cultivos que existen en esta localidad madrileña.


El embalse de Azután fue construido en el año 1969, tiene 55 metros de altura, una extensión de 1.250 hectáreas y puede almacenar hasta 113 hectómetros cúbicos.
Foto: VICENTE GARCÍA CANSECO

Una vez que nos introducimos en la provincia de Toledo encontraremos el embalse de Castrejón, situado en la localidad toledana de La Puebla de Montalbán, también es propiedad de Unión Fenosa y fue construido en el año 1967. El embalse de Castrejón tiene una altura aproximada de 26 metros, con capacidad para almacenar hasta 41 hectómetros cúbicos en un radio de extensión de 750 hectáreas. El embalse de Castrejón tiene además un gran valor ecológico debido a que en una de sus playas, junto a las conocidas Barrancas, se pueden observar un gran número de aves acuáticas y migratorias. La principal finalidad del embalse de Castrejón es el riego y el uso hidroeléctrico. Otro de los grandes embalses que podemos encontrar en la provincia de Toledo, ya cerca de Talavera de la Reina, es el embalse de Azután. Construido en el año 1969, tiene 55 metros de altura, con capacidad para almacenar hasta 113,00 hectómetros cúbicos y una extensión de 1.250 hectáreas. Su principal función son los riegos y la energía. Otro embalse de esta comarca de gran interés es el embalse de Navalcán, a pesar de que esta infraestructura hidráulica no recoge agua del Tajo directamente, sino del Guadyerbas, su función es esencial para el abastecimiento de buena parte de los pueblos de la comarca de Talavera. Tiene 25 metros, fue construido en 1977 y tienen capacidad para 33,90 hectómetros cúbicos.

Valdecañas, Torrejón y Cedillo

Valdecañas, Torrejón y Cedillo, son embalses que se encuentran ya en el límite con la Comunidad Autónoma extremeña. El de Valdecañas es uno de los más importantes, su diseño es de arco-bóveda, fue construido en el año 1964, tiene 98 metros de altura y una extensión de 7.300 hectáreas. La Confederación Hidrográfica del Tajo recuerda que su capacidad de almacenamiento llega a los 1446 hectómetros cúbicos. El embalse de Torrejón fue construido en el año 1966, tienen 62 metros y una capacidad para 176 hectómetros cúbicos. Por último y justo en el límite con Extremadura, encontraríamos el embalse de Cedillo, ubicado en la localidad de Cedillo del Condado. Es un embalse muy importante para los intereses de desarrollo de los primeros pueblos de Extremadura. Fue construido en el año 1975 y también recoge aguas del río Sever. Mide 66 metros, tiene una capacidad de 260 hectómetros cúbicos y una extensión de 1400 hectáreas.

El resto de embalses


En la fotografía el embalse de Burguillo, que recoge las aguas del río Alberche.
Foto: ANTONIO REAL

El resto de los embalses que existen próximos al río Tajo, ya no recogen sus aguas, sino las de muchos de sus afluentes como el caso del embalse de Burguillo, que recoge las aguas del río Alberche, al igual que el embalse de Picadas, que también recoge aguas de uno de los principales afluentes del Tajo, el Alberche. Del Lozoya, es importante el embalse de Puentes Viejas, del afluente Jartín, el embalse Alcántara; del río Torcón es importante el embalse que lleva el mismo nombre y que suministra a buena parte de los pueblos de los Montes de Toledo, del Árrago, el embalse del Borbollón. Del Tiétar y para regar los campos próximos a Talavera es importante la infraestructura del embalse de Rosarito, del río Alagón, el embalse de Gabriel y Galán, del Algodor, la infraestructura Finisterre, del río Bornova el embalse de Alcorlo, que además es usado por el trasvase Tajo-Segura. Del Sorbe, es muy importante para los intereses hidráulicos de Castilla-La Mancha, el embalse de Beleña, que también aparece en el itinerario que sigue el trasvase, del que pronto Castilla-La Mancha podrá usar su agua.

El resto de embalses que recogen aguas de los afluentes del Tajo son: Fresnera, Fuente Guijarro, la Jarilla, Talaván, Valdefuentes, Jerte-Plasencia, Ahigal, los Morales, la Aceña, Navamuño, la Cabeza del Torcón, Arroyo de la Luz, la Chorrera que recoge un poco de agua del Tajo, el embalse de Navalmoral de la Mata, la Tajera, Torrejoncillo, Valencia de Alcántara y Zarza la Mayor.

Fernando Miranda