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Programa de menores: proteger el futuro
Proteger a los más pequeños, a los niños de aquellas situaciones que pueden alterar su normal desarrollo social y afectivo, además de fomentar la integración de aquellos que han cometido alguna falta o delito, son algunas de las actuaciones que la Consejería de Bienestar Social lleva a cabo a través de su programa de Atención a Menores.

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Unas actuaciones que, durante los últimos tres años han supuesto más de 70 millones de euros de inversión en programas, recursos y centros para conseguir que los pequeños puedan gozar de la protección y la ayuda de toda la sociedad.
Esta labor, según el consejero de Bienestar Social, Tomás Mañas, “desde el Gobierno de Castilla-La Mancha nos la hemos tomado muy en serio, como lo demuestra que el presupuesto destinado a la protección de los menores se haya incrementado en más de un 52% desde el año 2004”.
Esta preocupación demostrada por el Gobierno autónomo ha sido esencial para conseguir que actualmente, Castilla-La Mancha tenga una de las tasas más bajas de toda España en necesidad de protección de menores. Para lograr estos resultados, en la región disponemos de programas de prevención con los que se ha conseguido evitar situaciones de riesgo para estos chicos.
Así, la Atención a Familias en Situación de Riesgo, la Orientación y Mediación Familiar, el Apoyo Familiar en cuyo seno se produce Violencia Familiar y los Puntos de Encuentro Familiar, son algunos de los programas y recursos que la Junta de Comunidades pone en funcionamiento con este fin.
“El presupuesto destinado a la protección de los menores se ha incrementado en más de un 52% desde el año 2004”
En este sentido, el programa de Atención a Familias en Situación de Riesgo atendió, durante el pasado año, a cerca de 2.300 familias, con el fin de solucionar los problemas socioeducativos, asistenciales o de inserción sociolaboral de determinadas familias.
También, se ha iniciado recientemente la puesta en marcha de Centros de Día y Apoyo a la Familia, con el fin de ofrecer a los chicos y chicas espacios de actividades educativas y lúdicas para mejorar su rendimiento escolar y su desarrollo. Existe en estos momentos un recurso de estas características en Toledo, estando prevista la apertura de otros dos en Illescas y Puertollano.
El programa de Orientación y Mediación Familiar es otro de los instrumentos más importantes con los que cuenta la Consejería de Bienestar Social para evitar que los problemas de ruptura de familia o desestructuración familiar afecten a los más pequeños. De hecho, durante 2005 fueron más de 1.700 familias las que fueron atendidas en estos centros.
Con estos programas, la Consejería trata de prevenir las diversas situaciones negativas que se producen en la familia, con el fin de que no afecten directamente a los niños.
Acogimiento familiar
Otro de los programas estrellas en protección de menores es el de Acogimiento, tanto familiar como residencial, destinado a aquellos niños cuyas familias naturales no pueden hacerse cargo de ellos y cuya tutela recae sobre la Administración regional.
Estos pequeños que deben ser separados de sus familias para garantizar su bienestar residen en pequeños pisos u hogares de protección, con capacidad para 6 u 8 plazas, con el fin de ofrecerles un ambiente lo más familiar y acogedor posible.
Sin embargo, en muchos casos lo verdaderamente importante es que exista ese ambiente familiar donde los pequeños puedan desarrollarse normalmente, por eso en los últimos años se ha potenciado el Acogimiento Familiar, gracias al cual estos pequeños pueden vivir de manera temporal con familias que no son la suya biológica, pero que les aporta el cariño y la protección necesaria.
Así, durante los seis primeros meses del presente año más de la mitad de los niños que la Junta de Comunidades tiene en tutela, unos 567, se encontraban en Acogimiento Familiar, frente al 47% restante que se hallaba en Acogimiento Residencial.
Esto ha dado como resultado que Castilla-La Mancha sea la comunidad autónoma, junto con Navarra, Castilla y León y el País Vasco, que mayores porcentajes de Acogimiento Familiar presenta.
Autonomía Personal
Aunque el objetivo del programa de Acogimiento es que estos niños vuelvan con sus familias naturales, cuando se hayan resuelto los problemas que aconsejaron su retirada, hay algunos que llegan a la mayoría de edad sin que haya sido posible integrarse de nuevo en su familia.
Para estos chicos y chicas la Consejería dispone de un programa de Autonomía Personal mediante el cual, como en cualquier familia, cuando estos chicos alcanzan la mayoría de edad siguen disfrutando del apoyo de la Junta de Comunidades, con el fin de que dispongan de las mayores facilidades para comenzar su etapa adulta.
En este sentido, estos chicos disponen de ayudas económicas, apoyo por parte de monitores, pisos tutelados donde pueden iniciar este salto a la edad adulta y aquellos auxilios que necesiten, para dar este paso definitivo en sus vidas.
Adopción nacional e internacional
Dentro del programa de Atención a Menores se encuentra también el programa destinado a la adopción, un proceso que en los últimos años ha conocido un importante incremento en el número de solicitudes y, en consecuencia, en el número de niños que han sido adoptados por familias castellano-manchegas.
De hecho, durante el pasado año se registraron 416 solicitudes de adopción internacional, la mayor parte dirigidas a China y Rusia. En el mismo sentido, desde el año 2002 hasta el 30 de junio de este año un total de 579 niños extranjeros fueron adoptados en nuestra región.
Desde la Consejería se vela por el interés de estos pequeños desde que se inician los trámites para su adopción hasta que estos llegan a sus nuevas familias, realizándose después un seguimiento para comprobar su correcto desarrollo e integración en el nuevo ambiente.
En definitiva, una labor con la que se pretende que los más indefensos de nuestra sociedad y los que constituyen nuestro futuro, puedan disfrutar de una infancia lo más feliz posible y desarrollarse adecuadamente.
LEY PENAL DEL MENOR
Insertar en la sociedad a aquellos jóvenes que han cometido algún tipo de falta o delito es el objetivo de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor, una norma que desde su aprobación por las Cortes Generales, en el año 2000, ha supuesto la inversión de más de 39 millones de euros.
Con esta cantidad se han puesto en marcha varios centros para el tratamiento de menores en conflicto, tanto en régimen de internamiento cerrado como semiabierto o para medidas de fin de semana; además, se han contratado equipos de profesionales que atienden a estos menores con el fin de lograr su inserción social.
De hecho, en la actualidad Castilla-La Mancha dispone actualmente de 94 plazas en centros, tanto de internamiento cerrado como abierto, estando previsto que en los próximos meses se pongan en funcionamiento otras 12 nuevas plazas.
Por lo que respecta a las intervenciones que la Consejería realizó con menores en conflicto durante el pasado año, cabe destacar que éstas ascendieron a 2.059, de las que 760 fueron administrativas (seguimiento educativo, mediación, conciliación y reparación del daño) y 1.299 de carácter judicial (libertad vigilada, prestación en beneficio de la comunidad e internamiento en régimen cerrado).
Un dato muy esperanzador en relación con la atención a estos menores que han cometido faltas o delitos es que “de las medidas judiciales ejecutadas tan solo un 10% tuvieron como fin el internamiento cerrado o semiabierto, lo que pone de manifiesto que la gravedad de los delitos o faltas cometidos no son especialmente importantes”, según el consejero de Bienestar Social.

